anterior autor siguiente

    TEXAS, OTOÑO, UN DÍA

            I

¡Qué fragor el del sol contra los árboles!
Se agita todo el monte en verde espuma.
El aire es una llama transparente
que enciende y no consume
lo que sus lenguas lúcidas abrazan.
Por la profundidad turbia del cielo,
ánades cruzan en bandadas, hondos:
pétalos de la Rosa de los Vientos
que —¿hacia dónde, hacia dónde?—
 los vientos caprichosos arrebatan.
Desde
las zarzas crepitantes de luz y mariposas,
la voz de un dios me exige
que sacrifique aquello que más amo.

            II

Pero tú nada temas:
pese a tanta belleza,
el deseo
de hallar la paz en el olvido
no prevalecerá contra tu imagen.

autógrafo

Ángel González


subir volver Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos   siguiente anterior
y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan (1977)  
Voz: Ángel González Voz: Ángel González

aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio