anterior autor siguiente

  II. YA TODO ES IMPOSIBLE

¡Dios no ha de devolvértela porque llores!
Mientras tú vas y vienes por la casa
vacía; mientras gimes,
la pobre está pudriéndose en su agujero.
¡Ya todo es imposible!

Así llenaras veinte lacrimatorias
con la sal de tus ojos; así suspires
hasta luchar en ímpetu
con el viento que pasa, destrozando
las flores de tus jardines;
así solloces hasta herir la entraña
de la noche sublime,
nada obtendrás: la Muerte no devuelve
sino cenizas a los tristes...
La pobre está pudriéndose en su agujero,
¡Ya todo es imposible!

Dios lo ha querido... Inclina la cabeza,
humíllate, humíllate
y aguarda, recogido, en las tinieblas,
¡el beso de la Esfinge!

autógrafo

Mayo 31 de 1912
Amado Nervo


subir volver La amada inmóvil (1912)   siguiente anterior
IV.- Pensamientos afines  
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio

Y en Obras completas, Madrid, Aguilar, 1972 (Los Grandes Clásicos).