anterior autor siguiente

      A INÉS NATALY
         Soneto

Quiso mostrarse la clemencia santa
y te infundió su soberano aliento,
puso en tus ojos luz de firmamento
y del ángel el trino en tu garganta.

Y admirándose al ver belleza tanta,
Baja —te dijo— al valle del tormento,
y cuando el hombre en negro desaliento
clame: ¡NO EXISTE DIOS! mírale y ¡canta!


Y tú, cisne del cielo, la armonía
nos revelas del cielo al escucharte;
yo, que olvidando al cielo ya tenía,

enviada del Señor, quiero cantarte,
que aunque la fe del alma apagó el llanto,
donde Dios se revela, allí le canto.

Antonio Plaza Llamas


subir volver Antonio Plaza Llamas   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio