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¡Oh despertar glorioso de mi lira
Transfigurada, poderosa, libre,
Con los brazos abiertos tal dos alas
Fúlgidas apuntadas al futuro!
¡Oh despertar glorioso de mi lira
Como un sol nuevo sobre un nuevo mundo!

No más soñar en afelpados bosques;
No más soñar sobre acolchadas playas!...
Reconcentren sus sombras los abismos;
Empínense soberbias las montañas;
Limpien los lagos sus espejos vivos;
El mar con voz, espumas, olas nuevas
Misterie de sirenas ignoradas;
Los labios de otras flores más brillantes
Rían á otros picos y otras alas;
En los vergeles estelares ardan
Otras maravillosas florescencias;
Oscurezca el dolor sus alas negras;
Agucen sus aceros las tormentas;
Todo el amor del Mundo reflorezca
En palpitantes cármenes humanos;
Al resplandor de incendio del Orgullo
Ciña el hada sombría de la Tierra
El tesoro fecundo de sus joyas!

Los brazos de mi lira se han abierto
Sobre una melodiosa primavera
Que encantará las cosas más lejanas,
Las más inaccesibles, las más áridas!

Mi lira era un capullo, sus dos brazos
Abrieron armoniosos como pétalos
De una animada flor maravillosa
Dorada á sol y electrizada á luna!

Los brazos de mí lira se han abierto
Puros y ardientes como el fuego; ebrios
Del ansia visionaria de un abrazo
Tan grande, tan potente, tan amante
Que haga besarse el fango con los astros...
Y otras cosas más bajas y sombrías
Con otras más brillantes y más altas!...

Oh mi lira de brazos como pétalos
¡Flor la más rara de esta primavera!

autógrafo

Delmira Agustini


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