anterior autor siguiente


Todas las tardes paseaba
con su madre por la Landetrasse

Y en la esquina
de la Schmiedtor
todas las tardes

Estaba Hitler
esperándola para verla pasar

Los taxis y los omnibus
iban llenos de besos

Y los novios alquilaban botes
en el Danubio.

Pero él no sabía
bailar. Nunca se atrevió
a hablarte

Después pasaba sin su madre
con un cadete.

Y después
no volvió a pasar.

De ahí más tarde
la Gestapo
la anexión de Australia,

La guerra mundial.

autógrafo
Ernesto Cardenal


subir volver Epigramas (1961)   siguiente anterior
audio Voz: Leonelli Marcela

aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio