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        EL SUEÑO FAMILIAR

Je fais souvent un rêve étrange
et penetrant...


Verlaine

En la noche que llena mi retiro
a mí se llega con andar muy quedo;
un anillo nupcial fija en mi dedo
y en mí clava sus ojos de zafiro.

Su voz escucho y su fragancia aspiro
en éxtasis de amor; apenas puedo
balbucir como un niño, y siento miedo
de que se me diluya en un suspiro.

Mi lámpara nocturna palidece
ante la luz del alba; desparece
esa visión de diáfano pergeño,

que apenas, para el alma que la nombra,
fue algo como la sombra de una sombra
o un sueño recordado en otro sueño.

Eduardo Castillo


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