anterior autor siguiente

      INSCRIPCIÓN

Virgilio, claro poeta romano,
      tú que no olvidaste nombrar a la humilde arveja
         junto a los vastos dioses impávidos,
enséñanos a mirar las cosas,
        la quebradiza corteza y la sombra
            que apenas roza el agua;

tú que descendiste al revés del silencio, dinos
        cómo conjurar a las vanas imágenes,
          para que siendo
          no se nos huyan como el humo,
        ni con el frío dañen a los nuestros;

              ayúdanos,
    condúcenos al arduo trabajo, enséñanos
el rumor que ahuyenta a los pájaros salvajes,
              y cómo desarraigar a la estéril avena,
              y los diversos sacramentales de las aguas;
y qué signos ocultan las veloces nubes,
    y las pacíficas noches qué repentinos presagios, y cuáles
            la penumbra de la patria;
            de modo que sea nuestra
            tu lúcida vigilia, nuestros
            tu coraje y tu paciencia, y la obra
como un inmaculado sacrificio que se ofrece, así
                como tú ofrendaste la Eneida a las llamas.

autógrafo

Eliseo Diego


subir volver Los días de tu vida (1977)   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio