anterior autor siguiente

        ÉXTASIS

Leía y meditaba. Era la hora
En que el alma en la carne se ajiganta.
El sol caía en la naciente sombra;
La tarde se apagaba.

Meditaba, y mi espíritu subía,
Subía como al cielo se alza el águila;
Me asomé al infinito, y vi tinieblas,
Y me perdí en la nada.

Sentí hervidero de astros en la sombra,
Y pregunté al vacío ¿dónde se halla
Esa luz creadora que los mundos
De entre el caos levanta?

Y subía, y subía... Lo impalpable
A mis ojos abríase sin vallas;
Y en la sombra, sondando lo infinito,
Mi espíritu flotaba.

De repente la luna alzó su disco.
Brotaron las estrellas a miriadas;
Y la noche me habló con su silencio,
¡Y Dios habló a mi alma!



Ismael Enrique Arciniegas


subir volver La lira nueva   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio

Incluido en la web en Biblioteca Luis Ángel Arango (Bogotá), en la publicación LA LIRA NUEVA de José María Rivas Groot. Visítelo en el siguiente enlace: