ENSEÑA A MORIR ANTES, Y QUE LA MAYOR PARTE DE LA MUERTE ES LA VIDA, Y ÉSTA NO SE SIENTE; Y LA MENOR, QUE ES EL ÚLTIMO SUSPIRO, ES LA QUE DA PENA

Señor don Juan, pues con la fiebre apenas
Se calienta la sangre desmayada,
Y por la mucha edad, desabrigada
Tiembla, no pulsa entre la arteria y venas;

Pues que de nieve están las cumbres llenas
La boca de los años saqueada,
La vista enferma en noche sepultada,
Y las potencias de ejercicio ajenas:

Salid a recibir la sepultura,
Acariciad la tumba y monumento,
Que morir vivo es última cordura.

La mayor parte de la Muerte, siento
Que se pasa en contentos y locura;
Y a la menor se guarda el sentimiento.

autógrafo

Francisco de Quevedo y Villegas


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