CASTIGA A LOS GLOTONES Y BEBEDORES, QUE CON LOS DESÓRDENES SUYOS ACELERAN LA ENFERMEDAD Y LA VEJEZ

Que los años por ti vuelen tan leves,
Pides a Dios; que el rostro sus pisadas
No sienta, y que a las greñas bien peinadas
No pase corva la vejez sus nieves.

Esto le pides y, borracho bebes
Las vendimias en tazas coronadas;
Y para el vientre tuyo las manadas
Que Apulia pasta son bocados breves.

A Dios le pides lo que tú te quitas;
La Enfermedad y la Vejez te tragas,
Y estar de ellas exento solicitas.

Pero en rugosa piel la deuda pagas
De las embrïagueces que vomitas,
Y en la salud que comilón estragas.

autógrafo

Francisco de Quevedo y Villegas


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