A LA VIOLENTA Y INJUSTA PROSPERIDAD

Ya llena de sí solo la litera
Matón, que apenas anteyer hacía
(flaco y magro malsín) sombra, y cabía,
sobrando sitio, en una ratonera.

Hoy, mal introducida con la esfera
su casa, al sol los pasos le desvía,
y es tropezón de estrellas; y algún día,
si fuera más capaz, pocilga fuera.

Cuando a todos pidió, le conocimos;
no nos conoce cuando a todos toma;
y hoy dejamos de ser lo que ayer dimos.

Sóbrale tanto cuanto falta a Roma;
y no nos puede ver, porque le vimos:
lo que fue esconde; lo que usurpa asoma.

autógrafo

Francisco de Quevedo y Villegas


subir volver El Parnaso español (1648)   siguiente anterior
Polimnia. Musa II. Soneto
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio