QUE COMO SU AMOR NO FUE SÓLO DE LAS PARTES EXTERIORES, QUE SON MORTALES, ANSÍ TAMBIÉN NO LO SERÁ SU AMOR

Que vos me permitáis sólo pretendo,
y saber ser cortés y ser amante;
esquivo los deseos, y constante,
sin pretensión, a sólo amar atiendo.

Ni con intento de gozar ofendo
las deidades del garbo y del semblante;
no fuera lo que vi causa bastante,
si no se le añadiera lo que entiendo.

Llamáronme los ojos las faciones;
prendiéronlos eternas jerarquías
de virtudes y heroicas perfecciones.

No verán de mi amor el fin los días:
la eternidad ofrece sus blasones
a la pureza de las ansias mías.

autógrafo

Francisco de Quevedo y Villegas


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