RIMA XIV

Te vi un punto y, flotando ante mis ojos,
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol.

Adondequiera que la vista clavo,
torno a ver las pupilas llamear;
mas no te encuentro a ti, que es tu mirada,
unos ojos, los tuyos, nada más.

De mi alcoba en el ángulo los miro
desasidos fantásticos lucir;
cuando duermo los siento que se ciernen,
de par en par abiertos sobre mí.

Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer;
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero adónde me arrastran, no lo sé.

autógrafo

Gustavo Adolfo Bécquer


subir Libro de los gorriones (nº72)   nº73 nº71
Rimas (Edición 1871)   Rima XV Rima XIII
Manuscrito Manuscrito BNE
Recitado por Antonio Mula FrancoRecitado por Antonio Mula Franco

aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio