RIMA XLI

Tú eras el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder.
¡Tenías que estrellarte o que abatirme...!
        ¡No pudo ser!

Tú eras el océano; y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén.
¡Tenías que romperte o que arrancarme...!
        ¡No pudo ser!

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque...
        ¡No pudo ser!

autógrafo

Gustavo Adolfo Bécquer


Libro de los gorriones (nº26)   nº27 nº25
Rimas (Edición 1871)   Rima XLII Rima XL
Manuscrito Manuscrito BNE
Recitado por Antonio Mula FrancoRecitado por Antonio Mula Franco

Aumentar tamaño letra Disminuir tamaño letra