anterior autor siguiente

        NOCTURNO MARINO

Cuando ya fue de noche,
como surgen estrellas
nos desnudamos.
Una ola era negra.
Otra ola era blanca.

Lejos la costa oscura
perfilaba su curva.

Y tú ibas blanca
y resplandeciente
y desnuda.

Tras la barca
pesada y lenta
venía un rumor.
Eran las voces
de la tierra.

Y aquellas voces nos seguían
en una adormecida canción.

—Dejadnos, dejadnos, dijimos.
Somos como meteoros
náufragos de otros cielos,
no más...

Gregorio Castañeda Aragón


subir volver Mástiles al sol (1940)   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio