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      RESPUESTA

Pareciéndome flores los abrojos,
teniendo por atajo un gran rodeo,
corrí tras la esperanza y el deseo,
dejada la razón por los antojos;

mas la miseria humana y sus enojos
me mostraron en fin mi devaneo
de suerte que, no viendo, ahora veo,
que, yendo a despeñarme, abrí los ojos.

Desde entonces quedé considerando
de cuán débil materia era el cimiento
donde fundé mil pensamientos vanos;

y esfuerza mi flaqueza, procurando
seguir con obras al entendimiento,
mas, señor don Martín, somos humanos.



Hernando de Acuña


Es la respuesta a un soneto de Martín Cortés:

De mil cosas cansado abro los ojos
oh señor don Hernando, y así veo


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facsímil Edición Facsímil Varias poesías compuestas por D. Hernando de Acuña... Madrid, 1591.
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