anterior autor siguiente

  AUTORRETRATO A LOS 11 AÑOS EN UN TREN

Pegado a la ventana,
mi cara reflejaba el vidrio triste.
El tren de la vida iba perdiendo
pasos, precipicios y polvo.

Enfrente mi padre comía una manzana,
aunque su ser se sentaba en otra parte.
Los pocos pasajeros parecían perdidos,
como si ya pertenecieran al olvido.

La luz ponía en las paredes las distancias,
como si el sol pasara en el recuerdo.
Tu vida en el tren se iba al abismo,
con la cara pegada al vidrio triste.

autógrafo

Homero Aridjis


subir volver Ojos de otro mirar   (1998)   siguiente anterior
Voz: Homero Aridjis Voz: Homero Aridjis

aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio