Pablo Neruda (1904-1973)

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A CALLARSE

A la piedra en tu rostro

A MIGUEL HERNÁNDEZ, ASESINADO EN LOS PRESIDIOS DE ESPAÑA

A puro sol escribo, a plena calle

A quién el cóndor andrajoso

A quién le puedo preguntar

A RAFAEL ALBERTI (Puerro de Santa María, España)

A ti, manzana

A ti te hiere aquel que quiso hacerme daño

A veces te hundes, caes

Abeja blanca zumbas —ebria de miel— en mi alma

Acostúmbrate a ver detrás de mí la sombra

Adelante, le dije

Adiós, pero conmigo

AGUA SEXUAL

Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose

Ahora contaremos doce

Ahora me dejen tranquilo

Al golpe de la ola contra la piedra indócil

AL PIE DESDE SU NIÑO

ALGUNAS BESTIAS

ALIANZA (SONATA)

Allí termina todo

Alma mía! Alma mía! Raíz de mi sed viajera

Alta sobre la tierra

ALTURAS DE MACCHU PICCHU - XII

América, de un grano

Amiga, no te mueras

Amo el trozo de tierra que tú eres

Amo las cosas loca

AMOR

Amor, ahora nos vamos a la casa

Amor, amor aquel y aquella

Amor, amor, las nubes a la torre del cielo

Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso

Amor, de grano a grano, de planeta a planeta

Amor, llegado que hayas a mi fuente lejana

Amor mío, al cerrar esta puerta nocturna

Amor mío, el invierno regresa a sus cuarteles

Amor mío, si muero y tú no mueres

Amor, una pregunta

Andando en las arenas

ÁNGELA ADÓNICA

Antes de amarte, amor, nada era mío

Antes de mí

Años tuyos que yo debí sentir

Apenas te he dejado

APOGEO DEL APIO

Aquel solemne Senador

Aquellos días extraviaron mi sentido profético

Aquí está el pan, el vino, la mesa, la morada

Aquí te amo

AROMOS RUBIOS EN LOS CAMPOS DE LONCOCHE

ARTE POÉTICA

Áspero amor, violeta coronada de espinas

Ausencia

AUSENCIA DE JOAQUÍN

Ay de mí, ay de nosotros, bienamada

Ay hijo, sabes, sabes

Ay no quieres

Ay qué incómoda a veces

Ay sí, recuerdo

BARCAROLA

BARRIO SIN LUZ

Bella

Brilla la gota de metal

CABALLERO SÓLO

CABALLO DE LOS SUEÑOS

Caen pensamientos de amor

Caminando hacia el mar

Canción del macho y de la hembra!

CANTARES

Cantas y a sol y a cielo con tu canto

CASA

Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas

Cebolla

Cerca de cincuenta años

Chisporrotea

Ciego, siempre será tu ayer mañana?

CIUDAD desde los cerros entre la noche de hojas

COLECCIÓN NOCTURNA

Como cenizas, como mares poblándose

Cómo conocieron las uvas

Como continuación de lo leído y precedente

Cómo cuesta en este planeta

Cómo se acuerda con los pájaros

Cómo surges de antaño, llegando

COMUNICACIONES DESMENTIDAS

Con las virtudes que olvidé

Con laureles del Sur y orégano de Lota

Con mi razón apenas, con mis dedos

CON QUEVEDO, EN PRIMAVERA

Conocí a un millonario

Corazón mío, reina del apio y de la artesa

Cotapos dice que tu risa cae

Cuál es el trabajo forzado

Cuando a regiones, cuando a sacrificios

Cuando el arroz retira de la tierra

Cuando escribió su libro azul

Cuando he llegado aquí se detiene mi mano

Cuando la tierra llena de párpados mojados

Cuándo lee la mariposa

Cuando miro la forma

Cuando no puedo mirar tu cara

Cuando tus manos salen

Cuando veo de nuevo el mar

Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos

Cuántas iglesias tiene el cielo?

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo

Cuánto dura un rinoceronte

Cuánto medía el pulpo negro

Cuánto vive el hombre, por fin?

Cuba, flor espumosa, efervescente

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos

De aquellos azahares

De cada uno de estos días negros como viejos hierros

De cuando en cuando soy feliz!

De cuando en cuando y a lo lejos

De falsas astrologías, de costumbres un tanto lúgubres

De las estrellas que admiré, mojadas

De miradas polvorientas caídas al suelo

De noche, amada, amarra tu corazón al mío

De pasión sobrante y sueños de ceniza

De pena en pena cruza sus islas el amor

De tanto amor mi vida se tiñó de violeta

De tus caderas a tus pies

De tus cenizas nacerán

De viajes y dolores yo regresé, amor mío

DÉBIL DEL ALBA

Déjame sueltas las manos

Del centro puro que los ruidos nunca

Del follaje erizado

Del mar hacia las calles corre la vaga niebla

Delgada

Desde ahora, como una partida verificada lejos

Desde el fondo de ti, y arrodillado

Desde hace mucho tiempo la tierra te conoce

Desdichas del mes de Enero cuando el indiferente

Desnuda eres tan simple como una de tus manos

Después de mucho, después de vagas leguas

Detrás de mí en la rama quiero verte

Diego Rivera con la paciencia del oso

Difícilmente llamo a la realidad, como el perro

Dime, del tiempo resonando

Dime, la rosa está desnuda

Distancia refugiada sobre tubos de espuma

DIURNO DOLIENTE

Dónde está el niño que yo fui

Dos amantes dichosos hacen un solo pan

Ebrio de trementina y largos besos

Echan humo, fuego y vapor

El alfarero

El amarillo de los bosques

El amor

El amor del soldado

EL BARCO

El camino mojado por el agua de Agosto

EL CIEGO DE LA PANDERETA

El cóndor

El daño

EL DESENTERRADO

EL DESHABITADO

El desvío

El día de los desventurados, el día pálido se asoma

EL FANTASMA DEL BUQUE DE CARGA

El hijo

El inconstante

El insecto

EL JOVEN MONARCA

El más antiguo toro cruzó el día

El mes de Marzo vuelve con su luz escondida

EL MIEDO

El monte y el río

El olvido

EL PADRE

EL PÁJARO YO

El pie del niño aún no sabe que es pie

El pozo

El sabor de tu boca y el color de tu piel

El sueño

EL TIGRE

EL TORO

El viento de la estación, el viento verde

EL VIENTO EN LA ISLA

El viento es un caballo

El 4 es 4 para todos?

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy

En el fondo del mar profundo

En el fondo del pecho estamos juntos

En el mar

En el mercado verde

En la noche del corazón

En la noche entraremos

En los bosques, perdido, corté una rama oscura

En medio de la tierra apartaré

En mi cielo al crepúsculo eres como una nube

En mi patria hay un monte

En plena guerra te llevó la vida

En su llama mortal la luz te envuelve

En ti la tierra

En tu frente descansa el color de las amapolas

ENTIERRO EN EL ESTE

ENTRADA A LA MADERA

Entre los espadones de fierro literario

Entre sombra y espacio, entre guarniciones y doncellas

Epitalamio

Era el crepúsculo de la iguana

Era verde el silencio, mojada era la luz

Eres hija del mar y prima del orégano

Eres toda de espumas delgadas y ligeras

Es bueno, amor, sentirte cerca de mí en la noche

Es cierto, amada mía, hermana mía, es cierto!

Es como una marea, cuando ella clava en mí

Es este mismo el sol de ayer

Es hoy: todo el ayer se fue cayendo

Es la mañana llena de tempestad

Es paz la paz de la paloma?

Es verdad que el ámbar contiene

Es verdad que las golondrinas

Es verdad que sólo en Australia

Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!

Espinas, vidrios rotos, enfermedades, llanto

Espléndida razón, demonio claro

Ésta es la casa, el mar y la bandera

Esta sal

ESTABLECIMIENTOS NOCTURNOS

Estación invencible! En los lados del cielo un pálido

ESTATUTO DEL VINO

FANTASMA

FAREWELL

Fue luz el fuego y pan la luna rencorosa

GALOPE MUERTO

GRITA

Hago girar mis brazos como dos aspas locas

Han contado el oro que tiene

Hasta cuándo hablan los demás

Hay algo denso, unido, sentado en el fondo

Hay algo más tonto en la vida

Hay cementerios solos

Hay que volar en este tiempo, a dónde?

He ido marcando con cruces de fuego

He vencido al ángel del sueño, el funesto alegórico

Hemos perdido aun este crepúsculo

Hierro negro que duerme, fierro negro que gime

Hilo de trigo y agua

HOGUERAS pálidas revolviéndose al borde de las noches

Hostiles cordilleras

Hoy es hoy con el peso de todo el tiempo ido

Hoy, este día fue una copa plena

Hoy me he tendido junto a una joven pura

Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes

Innecesario, viéndome en los espejos

JARDÍN DE INVIERNO

Juegan, juegan

Juegas todos los días con la luz del universo

JUNTOS NOSOTROS

La alcachofa

La bandera

La calle

LA CANCIÓN DESESPERADA

La carta en el camino

La casa en la mañana con la verdad revuelta

La edad nos cubre como la llovizna

La gota viva del azogue

La gran lluvia del sur cae sobre Isla Negra

La infinita

La luz que de tus pies sube a tu cabellera

La muerta

La niña de madera no llegó caminando

LA NOCHE DEL SOLDADO

La noche en la isla

La parracial rosa devora

La pata gris del Malo pisó estas pardas tierras

La pobreza

LA POESÍA

La poesía es blanca

La pregunta

La pródiga

La rama robada

La reina

La tierra

La tierra verde se ha entregado

LAMENTO LENTO

Largamente he permanecido mirando mis largas piernas

LAS FURIAS Y LAS PENAS

Las muchachas

Las tres aves del mar, tres rayos, tres tijeras

Las vidas

Levántate conmigo

Llega el invierno. Espléndido dictado

Llegaste a mí directamente del Levante. Me traías

Llénate de mí

Los animales fueron

Los jóvenes homosexuales y las muchachas amorosas

LOS JUGADORES

Los ojos se me fueron

MADRIGAL ESCRITO EN INVIERNO

MAESTRANZAS DE NOCHE

MANUEL RODRÍGUEZ

MARTÍ (1890)

Matilde, nombre de planta o piedra o vino

Matilde, dónde estás? Noté, hacia abajo

Me falta tiempo para celebrar tus cabellos

Me gustas cuando callas porque estás como ausente

Me llamo pájaro Pablo

Me peina el viento los cabellos

Mi fea, eres una castaña despeinada

Mi perro ha muerto

Mi muchacha salvaje, hemos tenido

Mienten los que dijeron que yo perdí la luna

Mientras la magna espuma de Isla Negra

MONZÓN DE MAYO

Muchachas que buscabais

Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte

Murieron tal vez de vergüenza

NACIENDO EN LOS BOSQUES

Ni el color de las dunas terribles en Iquique

Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas

No crees que los dromedarios

No crees que vive la muerte

No estés lejos de mí un solo día, porque cómo

No me has hecho sufrir

No será bueno prohibir

No será la muerte por fin

No será nuestra vida un túnel

No sientes también el peligro

No sólo el fuego

No sólo por las tierras desiertas donde la piedra salina

NO TAN ALTO

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio

No te quiero sino porque te quiero

No te toque la noche ni el aire ni la aurora

No tengo nunca más, no tengo siempre. En la arena

O le acuestan para dormir

ODA A CÉSAR VALLEJO

ODA A DON JORGE MANRIQUE

ODA A FEDERICO GARCÍA LORCA

ODA A LA ALCACHOFA

ODA A LA ARAUCARIA ARAUCANA

ODA A LA CEBOLLA

ODA A LA CRÍTICA

ODA A LA FLOR AZUL

ODA A LA GUITARRA

ODA A LA MANZANA

ODA A LA POESÍA

ODA A LA SAL

ODA A LA TRISTEZA

ODA A LAS COSAS

ODA A LAS COSAS ROTAS

ODA A LAS PAPAS FRITAS

ODA A UN GRAN ATÚN EN EL MERCADO

ODA A UN MILLONARIO MUERTO

ODA A UNA CASTAÑA EN EL SUELO

ODA AL CALDILLO DE CONGRIO

ODA AL GATO

ODA AL HOMBRE SENCILLO

ODA AL LIMÓN

ODA AL MAÍZ

ODA AL TOMATE

ODA AL VINO

ODA PARA PLANCHAR

ODAS Y GERMINACIONES

Oh amor, oh rayo loco y amenaza purpúrea

Oh Cruz del Sur, oh trébol de fósforo fragante

Oh dama sin corazón, hija del cielo

Oh Maligna, ya habrás hallado la carta, ya habrás llorado de furia

Oh que todo el amor propague en mí su boca

OLIVERIO GIRONDO

Otros días vendrán, será entendido

Oyes en medio del otoño

Para mi corazón basta tu pecho

Para que tú me oigas

Pequeña

Pequeña América

Pero debajo de la alfombra

Pero es verdad que se prepara

Pero olvidé que tus manos satisfacían

Pero si ya pagamos nuestros pasajes en este mundo

Pensando, enredando sombras en la profunda soledad

Pensé morir, sentí de cerca el frío

PIDO SILENCIO

PIEDRAS ANTÁRTICAS

PIEDRAS DE CHILE

Piedras locas de Chile, derramadas

Pienso, esta época en que tú me amaste

Plena mujer, manzana carnal, luna caliente

PLENOS PODERES

POBRES MUCHACHOS

Pobres poetas a quienes la vida y la muerte

POEMA 1

POEMA 2

POEMA 3

POEMA 4

POEMA 5

POEMA 6

POEMA 7

POEMA 8

POEMA 9

POEMA 10

POEMA 11

POEMA 12

POEMA 13

POEMA 14

POEMA 15

POEMA 16

POEMA 17

POEMA 18

POEMA 19

POEMA 20

Por las montañas vas como viene la brisa

Por qué detesto las ciudades

Por qué el sombrero de la noche

Por qué los inmensos aviones

Por qué mi ropa desteñida

Por qué no mandan a los topos

Por qué no nací misterioso?

Por qué no recuerdan los viejos

Por qué para esperar la nieve

Por qué se queda en los ramajes

Pregunta I

Pregunta II

Pregunta III

Pregunta IV

Pregunta V

Pregunta VI

Pregunta VII

Pregunta VIII

Pregunta IX

Pregunta X

Pregunta XI

Pregunta XII

Pregunta XIII

Pregunta XIV

Pregunta XV

Pregunta XVI

Pregunta XVII

Pregunta XVIII

Pregunta XIX

Pregunta XX

Pregunta XXI

Pregunta XXII

Pregunta XXIII

Pregunta XXIV

Pregunta XXV

Pregunta XXVI

Pregunta XXVII

Pregunta XXVIII

Pregunta XXIX

Pregunta XXX

Pregunta XXXI

Pregunta XXXII

Pregunta XXXIII

Pregunta XXXIV

Pregunta XXXV

Pregunta XXXVI

Pregunta XXXVII

Pregunta XXXVIII

Pregunta XXXIX

Pregunta XL

Pregunta XLI

Pregunta XLII

Pregunta XLIII

Pregunta XLIV

Pregunta XLV

Pregunta XLVI

Pregunta XLVII

Pregunta XLVIII

Pregunta XLIX

Pregunta L

Pregunta LI

Pregunta LII

Pregunta LIII

Pregunta LIV

Pregunta LV

Pregunta LVI

Pregunta LVII

Pregunta LVIII

Pregunta LIX

Pregunta LX

Pregunta LXI

Pregunta LXII

Pregunta LXIII

Pregunta LXIV

Pregunta LXV

Pregunta LXVI

Pregunta LXVII

Pregunta LXVIII

Pregunta LXIX

Pregunta LXX

Pregunta LXXI

Pregunta LXXII

Pregunta LXXIII

Pregunta LXXIV

Puedes amarme, silabaria

PUENTES

Puentes: arcos de acero azul adonde vienen

Puedo escribir los versos más tristes esta noche

Qué bonito duerme un gato

Qué cosa irrita a los volcanes

Qué distancia en metros redondos

Qué esperanza considerar, qué presagio puro

Qué guardas bajo tu joroba?

Qué pensarán de mi sombrero

Qué pura eres de sol o de noche caída

Qué significa persistir

Qué tienes, qué tenemos

Quién era aquella que te amó

Quién devoró frente a mis ojos

Quién puede convencer al mar

Quién trabaja más en la tierra

Quiénes se amaron como nosotros? Busquemos

Quiero que sepas

Quítame el pan, si quieres

Radiantes días balanceados por el agua marina

Rafael, antes de llegar a España me salió al camino

Recordarás aquella quebrada caprichosa

Recordarás tal vez aquel hombre afilado

Recuerdas cuando

REGRESO

Rodando a goterones solos

RITUAL DE MIS PIERNAS

SABOR

Sabrás que no te amo y que te amo

Se convierte en pez volador

¿Se va la poesía de las cosas

Se van rompiendo cosas

Sed de ti que me acosa en las noches hambrientas

Señora, dicen que dónde

SERENATA

Si alguna vez tu pecho se detiene

Si de pronto no existes

Si he muerto y no me he dado cuenta

Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura

Si no fuera porque tus ojos tienen color de luna

Si pudiera llorar de miedo en una casa sola

Si solamente me tocaras el corazón

Si todos los ríos son dulces

Si tú me olvidas

Si tu pie se desvía de nuevo

Siempre

Siento tu ternura allegarse a mi tierra

SIGNIFICA SOMBRAS

SIN EMBARGO ME MUEVO

SISTEMA SOMBRÍO

SÓLO LA MUERTE

Son los senos de las sirenas

SONATA Y DESTRUCCIONES

SONETO I

SONETO II

SONETO III

SONETO IV

SONETO V

SONETO VI

SONETO VII

SONETO VIII

SONETO IX

SONETO X

SONETO XI

SONETO XII

SONETO XIII

SONETO XIV

SONETO XV

SONETO XVI

SONETO XVII

SONETO XVIII

SONETO XIX

SONETO XX

SONETO XXI

SONETO XXII

SONETO XXIII

SONETO XXIV

SONETO XXV

SONETO XXVI

SONETO XXVII

SONETO XXVIII

SONETO XXIX

SONETO XXX

SONETO XXXI

SONETO XXXII

SONETO XXXIII

SONETO XXXIV

SONETO XXXV

SONETO XXXVI

SONETO XXXVII

SONETO XXXVIII

SONETO XXXIX

SONETO XL

SONETO XLI

SONETO XLII

SONETO XLIII

SONETO XLIV

SONETO XLV

SONETO XLVI

SONETO XLVII

SONETO XLVIII

SONETO XLIX

SONETO L

SONETO LI

SONETO LII

SONETO LIII

SONETO LIV

SONETO LV

SONETO LVI

SONETO LVII

SONETO LVIII

SONETO LIX

SONETO LX

SONETO LXI

SONETO LXII

SONETO LXIII

SONETO LXIV

SONETO LXV

SONETO LXVI

SONETO LXVII

SONETO LXVIII

SONETO LXIX

SONETO LXX

SONETO LXXI

SONETO LXXII

SONETO LXXIII

SONETO LXXIV

SONETO LXXV

SONETO LXXVI

SONETO LXXVII

SONETO LXXVIII

SONETO LXXIX

SONETO LXXX

SONETO LXXXI

SONETO LXXXII

SONETO LXXXIII

SONETO LXXXIV

SONETO LXXXV

SONETO LXXXVI

SONETO LXXXVII

SONETO LXXXVIII

SONETO LXXXIX

SONETO XC

SONETO XCI

SONETO XCII

SONETO XCIII

SONETO XCIV

SONETO XCV

SONETO XCVI

SONETO XCVII

SONETO XCVIII

SONETO XCIX

SONETO C

Soy el tigre

Suave es la bella como si música y madera

Sube a nacer conmigo, hermano

Sucede que me canso de ser hombre

SUEÑO DE GATOS

Sufre más el que espera siempre

Tal vez ésta es la casa en que viví

Tal vez herido voy sin ir sangriento

Tal vez no ser es ser sin que tú seas

TANGO DEL VIUDO

Te has dado cuenta que el Otoño

Te he hecho daño, alma mía

Te recuerdo como eras en el último otoño

Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo

TENGO MIEDO

Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza

Tienes del archipiélago las hebras del alerce

Tierra de sembradura inculta y brava

TIRANÍA

Toda la noche he dormido contigo

Todo el amor en una copa

Todo ha florecido en

Todo tu cuerpo tiene

Todos me piden que dé saltos

Trabajan la sal y el azúcar

TRABAJO FRÍO

Trajo el amor su cola de dolores

Tristeza, escarabajo

Tu casa suena como un tren a mediodía

Tu mano fue volando de mis ojos al día

Tu risa

Tu risa pertenece a un árbol entreabierto

Tú venías

Tus manos

Tus pies

UN PERRO HA MUERTO

Un signo tuyo busco en todas las otras

Una vez más, amor, la red del día extingue

UNIDAD

«Vendrás conmigo» —dije— sin que nadie supiera

Ves estas manos? Han medido

Vienes de la pobreza de las casas del Sur

Vino color de día

Voy a contarte en secreto

WALKING AROUND

Y a quién le sonríe el arroz

Y cómo se llama ese mes

Y cuando se fundó la luz

Y CUÁNTO VIVE?

Y esta palabra, este papel escrito

Y fue a esa edad ... Llegó la poesía

Y por qué el sol es tan mal amigo

Y porque amor combate

Y qué dijeron los rubíes

Y qué importancia tengo yo

Y qué palpitaba en la noche?

Ya eres mía. Reposa con tu sueño en mi sueño

Yo escribí cinco versos

Yo hago la noche del soldado

Yo soy el cóndor, vuelo

Yo te escogí entre todas las mujeres

Yo te he nombrado reina

Yo trabajo de noche, rodeado de ciudad

8 de septiembre

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