anterior autor siguiente

        CANCIÓN PARA DORMIRTE

En los techos de mi alma se turban las palomas
    cuando tu vida asciende.

El aire...
El aire queda inerte,
como huracán cansado donde Dios corta el tiempo,
y mi emoción se yergue,
viva, estirada, blanca,
como viaje de estrellas claras entre mi nieve.

Hay mil bocas de pájaro manejando canciones
sobre mi prado en germen,
y un temblor sublevado de mariposas castas
rompe velos por verme.

Mi corazón ha oído
rumor de ola extraviada,
y se ha vuelto hacia el cosmos
en búsqueda silente...
Su amor ha recogido la flor
    que perdió el viento
por estar desnudando las niñas en las fuentes.

¿Cómo verá la sombra
mi avance desasido
de pasos inconscientes?

¿Cómo dirán mi nombre
las cien voces caídas
que en cien pozos hundieron mi corriente?

¿Cómo podrán callarme
cuando todos los ecos del universo sean
sinfonías en mi frente?

¡Amado! Buscaremos aquel eco de Dios
que cargaste una vez para quererme,
y lo echaremos a rodar al mundo,
amado,
duerme, duerme...

autógrafo
Julia de Burgos


subir volver Canción de la verdad sencilla (1939)   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio