anterior autor siguiente

        POEMA DEL RUMBO NUEVO

Iba fiel la tormenta sobre mi alma cansada
cuando te apareciste con ternura de estrella.

Las ráfagas huyeron del suelo y de mis llantos
y me guedé dormida en tus luces inmensas.

Desperté luego en sueños inocentes y alados,
y partí con tu mano a incendiar primaveras.

Caminitos infantes entreabrieron sus almas,
y mi dieron, resueños, sus pisadas primeras.

Nuevos soles brotaron de la faz del espacio,
y hubo como una senda de Dios sobre mi senda.

Y juntitos subimos al rincón de lo grande
para izarnos de amor sobre nuevas esferas.

autógrafo
Julia de Burgos


subir volver El mar y tú (1954)   siguiente anterior
Criatura del agua
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio