anterior autor siguiente

      CUADRO

Flota un áspero olor de hinojos y de espinos.
Enfrente, la montaña se alza riscosa, agreste,
Con la cresta empolvada de neblina celeste
Y la planta en el borde de andariegos caminos.

Frescura de agua viva, pastos altos y finos,
Praderas patriarcales de esmeraldina verte,
Cual serpiente negra dormida en el oeste,
Un bosque susurrante de cedros y de pinos.

Se ensanchan los pulmones con el vaho bravío
De los cardos ceñidos de cuentas de rocío.
Pasa un pastor cetrino con un blanco rebaño.

Después una zagala rubia como una espiga.
Y ríe la mañana placentera y amiga,
Bajo el sol que madura las cosechas del año.

autógrafo
Juana de Ibarbourou


subir volver Las lenguas de diamante (1919)   siguiente anterior
III. LA CLARA CISTERNA
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio