anterior autor siguiente

        HAY QUE COMER CARNE DE GATO...

¡Oh, que ingente
tristeza y que infinito
deseos de emigrar!... Y diariamente
comiendo gato frito...

Vivir la provinciana
ñoñez.. Y en la rutina
cotidiana,
de una simplicidad de vaselina.

Simple, un puritanismo
de curato
que predica lo mismo
de siempre: —"Hay que comer carne de gato".

autógrafo

Luis Carlos López


subir volver Por el atajo (1920)   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio