anterior autor siguiente

        MEDIO AMBIENTE

—Papá, ¿quién es el rey?
—Cállate, niño, que me comprometes.


Swift.

Mi buen amigo el noble Juan de Dios, compañero
de mis alegres años de juventud, ayer
no más era un artista genial, aventurero...
Hoy vive en un poblacho con hijos y mujer.

Y es hoy panzudo y calvo. Se quita ya el sombrero
delante de un don Sabas, de un don Lucas... ¿Qué hacer?
La cuestión es asunto de catre y de puchero,
sin empeñar la "singer" que ayuda a mal comer...

Quimeras moceriles — mitad sueño y locura;
quimeras y quimeras de anhelos infinitos,
y que hoy — como las piedras tiradas en el mar

se han ido a pique oyendo las pláticas del cura,
junto con la consorte, la suegra y los niñitos...
¡Qué diablo!... Si estas cosas dan ganas de llorar.

autógrafo

Luis Carlos López


subir volver Por el atajo (1920)   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio