anterior autor siguiente

        NOCTURNO

Grave fue nuestro amor, y más callada
aquella noche frescamente umbría,
polvorosa de estrellas se ponía
cual la profundidad de una cascada.

Con la íntima dulzura del suceso
que abandonó mis labios tus sonrojos,
delirados de sombra vi tus ojos
en la embebida asiduidad del beso.

Y lo que en ellos se asomó a mi vida,
fue tu alma, hermana de mi desventura,
avecilla poética y obscura
que aleteaba en tus párpados rendida.

autógrafo

Leopoldo Lugones


subir volver El libro fiel (1912)   siguiente anterior
Vidalitas
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio