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        PROPÓSITO DEL AIRE

Pesa de transparente tu mano sin historia.
Los niños no perdonan que les robes la infancia.
Tu mirada trabaja sin sueldo como el cielo
y abre todas las puertas que no construye el hombre.
No.
No me quedo tranquilo,
no puedo,
en cada movimento eres un fruto,
cuando yo no te miro, te construyo,
déjame que te saque mariposas del cuerpo
tal como el campanero que de súbito pone
loca de golondrinas a la mañana.
Déjame...
Déjame que me vista de tiempo para verte.

autógrafo

Manuel del Cabral


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