anterior autor siguiente

    PERO QUE TE PUEDA VER

Si es que me quieres matar,
no esperes a que me duerma,
pues no podré despertar.
Muerto,
ay, muerto y también dormido,
no es ni morir ni soñar,
no es ni recuerdo no olvido.
Muerto,
ay, muerto y también dormido.

Mátame al amanecer,
o de noche, si tú quieres;
pero que te pueda ver
la mano;
pero que te pueda ver
las uñas;
pero que te pueda ver
los ojos,
pero que te pueda ver.

autógrafo

Nicolás Guillén


subir volver El son entero (1947)   siguiente anterior
Voz: Nicolás Guillén Voz: Nicolás Guillén

aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio