anterior autor siguiente

        LA MUERTE TIENE UN DIENTE DE ORO

La muerte no tiene dientes: se ríe con la encía pelada.
Y cuando muere un rico, la muerte tiene un diente de oro.
Y cuando muere un pobre, no tiene ningún diente
o le crece un diente picado. ¿Cachai, ganso?

La muerte tiene la boca
llena de muelas tristes, de colmillos cariados,
llena de jugo gástrico en lugar de saliva.

Yo tuteo a la muerte.
«Hola, flaca, —le digo—. ¿Como estai?»
Porque todavía soy un diente de leche.

autógrafo

Óscar Hahn


subir volver Arte de morir   (1977)   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio