anterior autor siguiente

        FUTURO

Decid cuando yo muera... (¡y el día esté lejano!)
soberbio y desdeñoso, pródigo y turbulento,
en el vital deliquio por siempre insaciado,
era la llama al viento...

Vagó, sensual y triste, por las islas de su América;
en un pinar de Honduras vigorizó el aliento;
la tierra mexicana le dio su rebeldía,
su libertad, su fuerza... Y era una llama al viento.

De simas no sondadas subía a las estrellas;
un gran dolor incógnito vibraba por su acento;
fue sabio en sus abismos, —y humilde, humilde, humilde—,
porque no es nada una llamita al viento.

Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales,
que nunca humana lira jamás esclareció,
y nadie ha comprendido su trágico lamento...
Era una llama al viento y el viento la apagó.

autógrafo

Porfirio Barba Jacob


subir volver Porfirio Barba Jacob   siguiente anterior
inglés Translated by Nicolás Suescún © Translation: 2006
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio

Incluido en Antología poética Hispanoamericana.A.J. Márquez. Ediciones Altosa. Madrid. 1999.