NOCTURNO

Es el viento nocturno el que golpea mi ventana,
mientras, tu barco arriba a mi puerto.
Juntos hicimos un alto en travesía
para no entregarnos, por no resignarse,
a ser como dos tristes naves
que se cruzan en la niebla de la noche,
sin enterarse de la mutua presencia.
Hoy he decidido anclar en tu bahía,
he elegido quedarme,
dejarme acariciar
por las tibias aguas de tu tierra,
aspirar tu brisa, descansar del tiempo...
Descansar del tiempo...
¿Cuánto?... un eternidad,
la eternidad sideral que puede durar un segundo
o hasta la noche de lo eterno, aún no lo sé.

Déjame descansar en tu pecho esta noche.
Deja que tus manos enjuguen mi frente
mientras cierro los párpados que pesan mansamente.

Quedémonos así, en la certidumbre vital
del macho y de la hembra, hilvanando el amor
que deshilachó furioso hasta el techo de la alcoba.
La noche nos mirará dormir, regalando un claro cielo de verano
en la copa de mis manos tu seno descansará palpitante.

Hoy te amo más que a mis sueños,
porque formas parte de mis sueños mismos.
Déjame dormir y duerme conmigo,
déjate morir y muero contigo,
con la implacable certeza de resurrección cercana
que consigo siempre, al amarte así...

Jorge Medina



subir volver  Jorge Medina   siguiente  anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio