anterior autor siguiente

        CASA DE ALQUILER

En esta casa en la que ahora habito
vivieron antes otras gentes;
pero tan pocas huellas han dejado,
que en lugar de marcharse por la puerta,
debieron de salir por los espejos.
Sus nombres aún figuran en recibos,
nombres como vestigios prehistóricos,
perdidos rostro y voz, sombra y ternura,
en los neutros estratos del olvido.
Las letras de esos nombres
están vueltas de espalda
y no las deletrea ni el recuerdo
de un clavo en la pared ni una mota
de angustia en los rincones
en donde los silencios se desangran.
Recibos que debieron de pagarlos
lo mismo que nosotros
para tener derecho a lavarse la cara
y no morir de sed
o para que en la noche se encendiesen,
con la fiebre del niño, las bombillas,
acaso en los arenales del suelo
si eran pocas las camas y mucha la familia.
Agua y luz no debieron malpagarse y medirse,
sino ser gratuitas como el sol y las fuentes,
esas dos libertades a las que el hombre ha puesto
la camisa de fuerza del esclavo
y que vienen llorando de razones los ojos
y los labios sedientos.
Mis ojos, nacidos para la luz,
puestos en órbita de estrellas,
visionarios del rostro del amor y las cumbres,
ahora amordazados por la sombra,
y mis labios, nacidos para el beso y la palabra,
para darle ternura
a nuestro instrumental de soledades.
Sí, en esos recibos de la luz y del agua
ha rubricado el hombre sus demonios,
los demonios que cobran el que vea a mi esposa
respirar el silencio blanco de la almohada,
batir el mar del sueño tras la frente,
contemplarla dormida,
en su total entrega,
hecha toda colina y horizonte,
en la alberca indefensa del reposo.
Y he de pagar por eso, por decirle a mis libros
que los quiero tener entre las manos,
leyéndoles las venas oscuras,
siguiéndoles el rastro a las ideas,
taladrándoles las sienes.
He de pagar para sentirme vivo,
para ser menos noche,
antes de que oscurezca totalmente
y me vaya también por los espejos
a desnacerme en nadie.

autógrafo

Pedro García Cabrera


subir volver Entre cuatro paredes (1949-1963)   siguiente anterior
I. ESTE HOGAR EN QUE VIVO
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio