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        RESPUESTA DEL PESCADOR

a Emilio Sánchez Ortiz

Igual que siempre o nunca
la mar está aguardando que la llene
un brazo solitario, los afanes
de las sangres batientes,
vasos comunicantes de todos los que aman
un solo azul, el comunal destino
que apunta en el vaivén del agua libre.

Yo sigo siempre o nunca
siendo su paridad a vida o muerte.

Sus olas aún sostienen mis espaldas,
me enseñan el camino, ese horizonte
que no tolera nudos ni tijeras.

Si no esperara siempre a que llevase
mis pesares a unirlos con los suyos,
el mantel de sus sales
tendería en el suelo de rapiñas
en donde el propio lecho me disputa,
desgreñada y con tizne, la pobreza,
bajo el peso ilustrísimo
del responso de luz
de los tiranos cielos.
Debajo de estas olas jamás seré enterrado
ya que la mar devuelve nuestras muertes,
no tiene sitio donde acomodarlas,
no las quiere ni ver
porque ya, por morir, hasta perdimos
la triste libertad de ser esclavos.

autógrafo

Pedro García Cabrera


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