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POEMA 8 Abeja blanca zumbas —ebria de miel— en mi alma
Soy el desesperado, la palabra sin ecos,
Última amarra, cruje en ti mi ansiedad última.
Ah silenciosa! Cierra tus ojos profundos. Allí aletea la noche.
Tienes ojos profundos donde la noche alea.
Se parecen tus senos a los caracoles blancos.
Ah silenciosa! He aquí la soledad de donde estás ausente.
El agua anda descalza por las calles mojadas.
Abeja blanca, ausente, aún zumbas en mi alma.
Ah silenciosa!
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