anterior autor siguiente


El paraíso, por momentos, aparece en la concepción general del caleidoscopio. Una estructura vertical llena de manchas grises. Si cierro los ojos, bailarán dentro de mi cabeza los reflejos de los cascos, el temblor de una llanura de lanzas, aquello que tú llamabas el azabache. También, si quito los efectos dramáticos, me veré a mí mismo caminando por la plaza de los cines en dirección al correo, en donde no encontraré ninguna carta.

autógrafo
Roberto Bolaño


subir volver Tres (2000)   siguiente anterior
y La universidad desconocida (2007)   PROSA DE OTOÑO EN GERONA
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio