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Q.E.P.D.

¡Qué

Qué abatida estará, Señor, mi vida

¿Qué acecho de dolor el alma vino

¿Que adónde voy con esas caras tristes

¡Qué adorable manía de decir

¡Qué ágil se desliza

¿Qué aguardas, noble Iberia, que no acudes

QUE AL SON DE NUNO JÚDICE

¡Qué alegre, en primavera

¡Qué alegre estoy, oh blonda, esta mañana!

Qué alegre y fresca la mañanita!

¡Qué alegría este tirar

Qué alegría, vivir

Qué alteración es ésta, Amor, que siento?

¡Qué altos

¿Qué aprovecha, señor, andar buscando

Que aquí no metan comprado

¡Qué ardor hierve en mis venas!

QUE ASÍ INVADE

¿Qué azul me queda?

—¿Qué bala lo mataría?

¿Qué barco viene allá?

¿Qué bestia caída de pasmo

¡Qué bien bailan las serranas!

¡QUÉ BIEN ESTÁN LOS MUERTOS!

"QUÉ BIEN LO HEMOS PASADO CARIÑO MÍO"

¡Qué bien me parecéis, jarcias y entenas

Qué bien que te baila el viento

QUÉ BIEN SÉ LO QUE QUIERO

Qué bien sé lo que quiero: sólo un trozo —con rocas

¡Qué bien sé yo la fonte que mana y corre

¡Qué bonita es la princesa!

Qué bonito duerme un gato

¡Qué bonitos

¿Qué brilla en tu mirar que el alma enciende

¡Que broten mis poemas

¡Qué bueno ver

¿Qué busco, ciego yo, con tan mortales

Que cada palabra lleve lo que dice

¡Qué caricia larga de acción me sube por las venas

Qué caso tan peregrino

¿Qué ceguedaz me trujo a tantos daños?

QUE CELEBRA A UN GRADUADO DE DOCTOR

¡Qué cielo, qué mañana!

¡Qué ciencia tan rebelde, hermano mío

¡Qué clara la mañana! ¡qué fresco y delicioso

¿Que como crin hirsuta de espantado

QUE COMO SU AMOR NO FUE SÓLO DE LAS PARTES EXTERIORES, QUE SON MORTALES, ANSÍ TAMBIÉN NO LO SERÁ SU AMOR

¡Qué confiada duermes

QUE CONSUELA A UN CELOSO EPILOGANDO LA SERIE DE LOS AMORES

QUE CONTIENE UNA FANTASÍA CONTENTA CON AMOR DECENTE

Que corran pronto doctores

Qué cosa irrita a los volcanes

¿Qué cosa más blanca que cándido lirio?

¡Qué cosa tan singular!

¡Qué costumbre tan salvaje

¡Qué cuerpos leves, sutiles

QUE DA MEDIO PARA AMAR SIN MUCHA PENA

QUE DAN ENCARECIDA SATISFACCIÓN A UNOS CELOS

Que dé la viuda un gemido

¡Qué! ¡De las ondas el hervor insano

¡Qué de pesos inmensos

Qué decir sobre los crepúsculos ahogados de Barcelona. ¿Recordáis

¡Qué dedos tiene, cuántas

¿Qué del paisaje de marfil me queda

Qué demencia, con soplo arrebatado

¿Qué demencia o qué racha de pecado

¡Qué descansada vida

QUE DESENGAÑOS SON LA VERDADERA RIQUEZA

¡Qué despejada la frente!

¡Qué despiadados son

¡Qué día sin pecado!

QUÉ DÍA TAN LARGO

¡Qué difícil es unir

Qué distancia en metros redondos

Qué distinto el amor es junto al mar

Qué divertidas son

Qué duda cabe

¡Qué dulce dolor de ancla

¡Qué dulce es una cama regalada!

¡Qué dulce intimidad es esa tuya

¿Qué dulce música, oh madre

¡Qué dulce sabe el amor

Qué dulce, si lloviera de repente

QUE EL AMOR NO ADMITE CUERDAS REFLEXIONES (A la manera de Santa Fe)

Que el clavel y la rosa,

Que el hombre no sea indigno del Ángel

Que el verso sea como una llave

Que el viejo que con destreza

¿Qué elocuencia, desvalida

Que en belleza y gracia

¿Que en dónde está Galicia? En la cautela

¿Qué encanto tiene esa lejana estrella

¿Qué era, decidme, la nación que un día

¡Qué error! Me parecía

¿Qué es aquello que reluce

—«¿Qué es, caballeritos, lo que os muestro?»

«¿Qué es cosa y cosa, Constanza?»

¿Qué es el arte? —De dolores

Qué es el canto de los pájaros, Adán

¿Qué es el destino?

¿Qué es el hombre para que de él tengáis memoria?

¿Qué es en definitiva el mar?

Qué es esa claridad que de repente

qué es este cuerpo mío/interminable

¡QUÉ ES ESTE MUNDO!

¿Qué es este mundo? No sé

¿Qué es esto, Alcino? ¿Cómo tu cordura

¿Qué es esto, amante corazón rendido?

¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen

que es frío es verde que también se mueve

¿Qué es la luna menguante? La herradura

¿Qué es lo que esperan? ¿No me llaman?

—¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas

Qué es un antipoeta:

Qué esconderá la niebla

QUE ESCRIBIÓ LA MADRE JUANA A SU MAESTRO

QUE ESCRIBIÓ UN CURIOSO A LA MADRE JUANA PARA QUE LE RESPONDIESE

¡Qué esfuerzo!

Qué esperanza considerar, qué presagio puro

Qué espléndida laguna es el silencio

¡Qué espléndido estaba el día!

Que esta noche me duerma bajo un manto de olvido

Qué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita de junco y capulí

¿Qué estará haciendo Mario en México?

Que este celeste pan del firmamento

Que este verso, que has pedido

¿Qué exaltaré en la tierra que no sea algo tuyo?

QUE EXPLICA LA MÁS SUBLIME CALIDAD DE AMOR

QUE EXPLICAN UN INGENIOSO SENTIR DE AUSENTE, Y DESDEÑADO

QUE EXPRESAN EL SENTIMIENTO QUE PADECE UNA MUJER AMANTE, DE SU MARIDO MUERTO

QUE EXPRESAN SENTIMIENTOS DE AUSENTE

Qué extraño es de repente todo esto

Qué extraño es sentir el sonido de la lluvia

¡Qué extraño poder transformador el de la noche sobre mis sentidos!

Qué fácil sería para esta mosca

¡Qué feo, qué triste, qué oscuro el cielo

¿Qué fin persigue el ave

¿Qué firme arquitectura se levanta

¿Qué flauta sin flautista canta al día

¡Qué fragor el del sol contra los árboles!

Qué fresca es la sombra del plátano

Qué fresco y nuevo encanto

¿Qué fue de las amantes que redomas

¿Qué fue —decidlo vosotros—

¿Qué fue lo de vivir con tal empeño

¿Qué fue lo que dijiste

¿Qué fuego de tiniebla, qué círculo de trueno

¿Qué fuiste? ¡Si tú mismo no sabes lo que fuiste!

¡Qué ganas de acercarme!

¡Qué golpe aquel de aldaba

¡Qué gracia! En la Hesperia triste

¡Qué gran víspera el mundo!

Qué guardas bajo tu joroba?

¿Qué ha menester de tiempo y de cultivo

¿Qué hace ese pobre ciego al margen del camino?

Qué hace la negra esclava, canta o llora?

¿QUÉ HACER?

¿Qué haces a la ventana?

¿Qué hará con la memoria

¿Qué hará el niño

¿Qué haces en esta ciudad donde eres pobre y desconocido?

¿Qué harás? ¿En qué momento

¿Qué haré, que por quereros

¿Qué hemos de hacer nosotros los negros

¡Qué hermosa en tu vigor, hembra carnuda!

Qué hermosa eres, libertad. No hay nada

¡Qué hermosa es la ciudad, oh Contemplado

¡Qué hermosa muestra eres, cielo azul del día

¡Qué hermosas las mujeres de mis noches!

Qué hermoso es Dios, qué hermosa su cabeza!

¡Qué hermoso es ver el día

qué hicieron de aquel día lleno de tigres suaves

¿Qué hiciste de tus ígneos anatemas?

Qué hicisteis vosotros, gidistas

¡Qué hondo llegas hoy a lo que espero

¡Qué hueco tan robado

¿Qué imagen de la muerte rigurosa

¿Qué imán guardan tus ojos

¡QUÉ IMPORTA!

¿Qué importa más

¿Qué importa que la oveja acongojada

¿Qué importa que ligera

¡Qué importa que no sepas cómo te sigo amando

¿Qué importa que tu puñal

¡Qué instante, oh Dios, qué instante! Espléndido cometa

¿Qué instinto misterioso al hombre inclina

¿Qué interroga

¡Qué jardín visiones

Que la finalidad

Que la guerra es la más tremenda plaga

¿Qué la sostiene, entreabierta

QUE LA VIDA ES SIEMPRE BREVE Y FUGITIVA. CONCLUYE EL DISCURSO CON UNA SENTENCIA ESTOICA

¿Qué labio hay que no mienta? —me decía

¿Que las poleas ya no se contentan con devorar millares y millares de dedos meñiques?

¡Qué lástima!

Qué lástima, muchacha

¡Qué lejos, azul, el cielo

Qué lenta libertad vas conquistando

¿QUÉ LES QUEDA A LOS JÓVENES?

Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco

Qué linda manía

Qué linda manzana verde

¡Qué linda te hizo Dios, Matilde mía!

¡Qué lindos eran, qué lindos

qué lindos tus ojos

¿Qué linfa esbelta, de los altos hielos

¡Que llegue a tanto ya la maldad mía!

¿Qué lleva el señor Esgueva?

¿Qué lloras? Lo comprendo.

¡Qué locura tan grande

Que los años por ti vuelen tan leves

Que los recite en público quien pueda

Que los ruidos te perforen los dientes, como una lima de dentista

¿Qué más da ser rey

¿QUÉ MÁS ME DA?

¿Qué más quieres de mí? ¿Qué otras cosas mejores?

¡Que matrimonio para mi aldea!

¿Qué me copiaste en ti

¿Qué me da, que me azoto con la línea

¿Qué me das? ¿Chipre?

¿Qué me importa que se borren

QUE ME LO TRAIGAN

Que me matan; favor: así clamaba

¿Qué me queda por dar, dada mi vida?

Que me traspasen dardos: no habré de defenderme

¿Que me vas a doler, muerte?

Que mi dedito lo cogió una almeja

Que mi salud es débil

¡Qué miedo el azul del cielo!

¡Qué milagrosa es la Naturaleza!

¡Qué miserables manos enemigas

Qué mucho que en tus lámparas, oh Vesta

QUE MUESTRAN DECOROSO ESFUERZO DE LA RAZÓN CONTRA LA VIL TIRANÍA DE UN AMOR VIOLENTO

¡Qué música del tacto

Qué música tan triste

Que nada me invada de fuera

Que no busquen la sombra del desierto

Qué no daría yo por la memoria

¿Que no hay alma? ¡Insensatos!

Que no me quiera Fabio al verse amado

Que no me vuelva atrás

Que no, papi, que no es cierto

Que no, que no sigo más

¡Que no quiero verla!

QUE NO SE PUEDEN COJER

Que no te busquen en la hoja verde

¡QUÉ NOCHE!

¡Qué noche tan hermosa y tan divina!

Qué nos buscas, oh mar, con tus volúmenes

¿Qué nuevas esperanzas

¿Qué o quién me guiaba? No buscaba a nadie, buscaba todo y a todos

Qué oculta esta palabra o reverencia

¡Qué oigo! ¡Qué ya no me amas! dime que estoy soñando

¿Qué otra cosa es verdad sino pobreza

Que otras veces amé negar no puedo

Que otros se jacten de las páginas que han escrito

¿QUÉ PÁJAROS?

¿Qué palabras dormidas

¡Qué pareja tan hermosa

¿Qué pasa?

Que pase en paz por el tropel injusto

¿Qué pasión, Porcia, qué dolor tan ciego

¡QUÉ PENA!

¡Qué pena ésta de hoy!

QUÉ PENA ME DA MIRARTE

¡Qué pena si este camino fuera de muchísimas leguas

Qué pensarán de mi sombrero

¡Qué pequeño es mi sueño, qué delgado

Qué pérdida, qué mal, qué sentimiento

¡Qué perezosos pies, qué entretenidos

Que pida a un galán Minguilla

¡Qué piropo! Escalda y pincha

Que por mayo era, por mayo,

¿Que por qué así? No es muy dulce

¿Que por qué vuela en rimas

¡Qué prueba de la existencia

¿Qué puede hacer el rielo

QUE PUEDO MORIR UNA MUERTE DE LUJOS

Qué pura eres de sol o de noche caída

¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla

¿Qué quiere decir glauco?

¿Qué quiere el viento de encono

¡Qué radiosa es tu faz blanca y tranquila

¡Qué rápidas tus manos por la arena

¡Qué repleto de monedas

QUE RESPONDIÓ LA MADRE JUANA EN LOS MISMOS CONSONANTES

¡Qué revuelo!

¡Qué risueño contacto el de tus ojos

¿Qué robé un beso a tu faz?

QUÉ RUIDO TAN TRISTE

Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman

¿QUÉ SABES DE LA NOCHE, CENTINELA?

¿Qué santo o qué gloriosa

¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios

Que se cierre esa puerta

Que se divida el trabajo

¿Qué se hicieron las auras deliciosas

¿Qué se hizo, doña Clema

¿Qué se negó de la falaz Armida

¡Que se nos va la Pascua, mozas

Que se quede así ya

Qué se siente, dime qué se siente

QUE SEA PARA BIEN

Qué señor de las noches, qué guerreros, qué ausentes

¿Qué será de ti? ¡Hace tanto

¿QUÉ SERÁ LO QUE ESPERO?

¿Qué seré para ti, ante tus ojos?

¡Qué serena va la quilla

¿Qué si he sufrido? ¡Y tú me lo preguntas!

¿Qué si me duele? Un poco; te confieso

Que sí, que sí te lo di

¿Qué sientes, dime, corazón proscrito?

Qué significa persistir

¿Qué signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello

Qué silencio tan grande el de este campo

¡Qué situación la tuya!... ¡Qué situación la mía!

¡Qué sola estabas por dentro!

Qué sola estás en la candente orilla

¡Qué sola, tierra, sin nosotros!

Qué solita está la mar

¡QUÉ SOLO ESTOY, SEÑOR!

¡Qué son diez años para la vida de una estrella!

Que sopló el viento y se llevó las nubes

¡Qué sorpresa tu cuerpo, qué inefable vehemencia!

Que su ser permanezca

¡Qué suavidad, qué suavidad de raso

¡Que suba el humo azul de mi incensario

¿QUÉ TAL AHORA?

¡Qué tarde regresas! ¿Serán las benditas

Que te acoja la muerte

Qué te acongoja mientras que sube

¿Qué te dice mi voz a la primera

¿Qué te dimos en vida?

Que te guíen senda clara

¿Qué te pide el poeta?

¿QUÉ TENDRÁ?

¿Qué tendrá la hija

¡Que tenga yo, Señor, atrevimiento

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? [Lope de Vega]

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras? [Jorge Guillén]

Que teniendo, Cesarina

Qué tienes, qué tenemos

¡Qué tonto es el hombre

¿Qué torcaza de seda se levanta

¿Qué trajimos de allá? ¡Lascas lunares!

Qué trampa este crepúsculo

¡Qué tranquilidad violeta

Qué trasparente amor

¿Qué tren nos ha traído? ¿En qué lugar estamos?

¡Qué triste anatomía

¡Qué triste noche!... Las lejanas cumbres

¡Qué triste es vivir soñando

¡Qué tristes almas en pena

¡Qué tristes los crepúsculos

¡Qué tristes son las horas! Cual rebaño

¡Qué tristeza este pasar

¡Qué tristeza más grande, qué tristeza infinita

¿Qué tristeza profunda, qué vacío

Que tus ojos radien sobre mi destino

Que un corazón lastimado

Que un sabio de mal humor

Qué valdría sin pisadas humanas

¿Qué vale cuanto vee

Qué valen las delicias de la tierra

¿Qué veo en esta mesa: tigres, Borges, tijeras, mariposas

Que viene el viento, niña

Que vos me permitáis sólo pretendo

¿Qué voy a ponerte a ti

Qué voz, pobre Mariano

¡Que vuestro himno soberbio vibre

Que vuestros vivos astros, desde el cielo sereno

Que ya es tarde. Y más bien estamos muertos

Que ya tu juventud está marchita

Que yo estoy en la tierra

Queda curvo el firmamento

QUEDAMENTE...

QUEDAMOS ABRASADOS

Quedan las cáscaras de vida

QUEDAR

Quedará de mi ser sólo ceniza

Quédate aquí, corazón

QUÉDATE CALLADO...

Quédate callado y solo

QUÉDATE QUIETO

Quedé solo con mi hijo cuando la plaga mortífera hubo devastado la capital del reino venido a menos

Quedeme a calentar la tinta en que me ahogo

QUEDESHÍM QUEDESHÓTH

Quedó abrazada al muro, amante, la glicina

Quedó en mis manos un jirón de encaje

Quedó fijo su peso

Quedó la noche vacía

QUEJA

QUEJARSE EN LAS PENAS DE AMOR DEBE SER PERMITIDO Y NO PROFANA EL SECRETO

QUÉJASE DE LA SUERTE: INSINÚA SU AVERSIÓN A LOS VICIOS, Y JUSTIFICA SU DIVERTIMIENTO A LAS MUSAS

Quejosas, Dorotea, están las flores

Quejoso, lastimero, en la lívida

Quema a solas —¡a solas!— el incienso

Quema la tarde y desollando casas

Quema mi cuerpo cuando el beso frío

Quemadura del segundo

QUEMAR LAS NAVES

Quemaste la madrugada

Queréis formar un coro

Querer, querer, querer

Quererte con el iris, con el trueno

Querida amiga: Llueve. Nuestro buen cielo llora

querido amor que partís como un pájaro

Querido manso mío, que venistes

Querido Vinyoli, en esta tarde

Queriendo mitigar mis padeceres

Querría saber, amantes, cómo es hecha

¿QUIÉN?

QUIEN ALUMBRA

¿Quién anda ahí

¿Quién canta en las orillas del papel?

Quién clama las once no son doce!

Quien conozca los vientos, quien de la lejanía

¿Quién de mi fantasía

¿Quién dejará, del verde prado umbroso

¿Quién del corazón responde?

Quién devoró frente a mis ojos

Quien dice que la ausencia causa olvido

¿Quién dice que los hombres nos parecen

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed

¿Quién dijo que se agotan la curva el oro el deseo

¿Quién dobla la esquina?

¿Quién en la miseria y el amor concilia?

Quién era aquella que te amó

¿Quién eres

¿Quién eres, di, sombra errante

¿QUIÉN ERES TÚ?

Quién eres tú repentina

¿Quién es aquel Caballero

¿QUIÉN ES AQUEL PAJARILLO?

¿Quién es aquél que baja

¿Quién es candil de la calle

¿Quién es esa sirena de la voz tan doliente

¿Quién es Fidel?, me dicen

¿Quién es? —No sé: a veces cruza

Quién esconde palabras, quién escatima honra

¡Quién fuera mariposa!

Quien fuera no me vio

Quién ha encendido fósforo!

¿Quién ha matado este hombre

¿Quién habitó esta ausencia? ¿Qué suspiro

¿Quién habla del amor? Yo tengo frío

¿Quién habló de que un día hubiera de perderte?

Quién hace tanta bulla, y ni deja

¿Quién hay, mujer divina

Quién hubiera creído que se hallaba

¡Quién hubiera tal ventura

Quién iba a prever que el amor

¿Quién interpreta el alma de una esquina

Quién inventó la poesía?

Quien lentamente vivió

¿Quién llenará este vacío

Quién me compra una naranja

Quién me diera tomar tus manos blancas

Quién me iba a decir que el destino era esto

¿Quién me llama por la voz

¿Quién me llama, quién me enciende los ojos de leopardos

¿Quién menoscaba mis bienes?

QUIEN NO ERES TÚ

¿Quién no le rinde culto a tu hermosura

Quien no quiso caer en la mentira

¿Quién no teme la llama que es oscura?

¿Quién no tiene su vestido azul?

¿QUIÉN NOS GUARDA?

¿Quién nos guarda, compañeros

Quién nos hubiera dicho que en domingo

Quién nos hubiera dicho que todo acabaría

Quién nos llora?... un dulcísimo lamento

¿QUIÉN OYE?

¿Quién para ir al través del Oceano

Quién podría distinguir

¡Quién pudiera, Biobío

¡Quién pudiera pagar! Si es tan sagrada

Quién puede convencer al mar

¿Quién puede soportar cuatro velas

¿Quién puso el pie sobre la garganta difunta?

¿QUIÉN QUE ES NO AMA A VIRGINIA WOOLF?

¿Quién, que regale visto y no comido

¡QUIÉN SABE!

¡QUIÉN SABE POR QUÉ!

Quien sabe se va a ti. No le ocultes

Quien se acicala y repule

¿Quién sos, íntima otra?

Quién sostuvo en la siniestra el corazón negro de la muerte

¿QUIÉN SOY YO?

¡QUIÉN SUPIERA ESCRIBIR!

Quien supiere, señores, de un pasante

Quien tanto de su propio mal se agrada

Quien te dice que ausencia causa olvido

¿Quién te dio tantas estrellas

¿Quién te verá, ciudad de manzanilla

Quien tiene tan honrado pensamiento

Quién trabaja más en la tierra

¿Quién ve a la entrada de la ciudad

¿Quién viene

Quien viere el sumptuoso

¡Quién volviese a tener, para que nos cubriera

¿Quién yace aquí, debajo de estas losas?

Quién yace muerto aquí?» «Pero Mexía»

Quiénes se amaron como nosotros? Busquemos

¿Quiénes son esos visitantes

Quiera el primer autor que se eternice

Quiere el Amor Feliz —el que se posa

Quiere y no quiere su color mi pecho

Quieren, oh mi dolor, que a tu hermosura

¿Quieres, Cándida saber

¿Quieres, mi dulce Cintia, quieres, mi buena amiga

¿Quieres oír un sueño?...

¿Quieres que de ese néctar delicioso

¿Quieres que hablemos? Está bien empieza:

¿Quieres saber por qué, sin aparente

QUIERO

Quiero, a la sombra de un ala

Quiero abreviarvos, señores, la mi predicación

Quiero aclarar mi voz y encabronarme

Quiero acordarme de una ciudad deshecha junto a sus dos ríos sedientos

QUIERO APENAS

Quiero apoyar mi cabeza

Quiero bajar al pozo

Quiero, bajo una bóveda de frondas

Quiero cantar, porque mi canto esperas

Quiero, con afán soñoliento

QUIERO CONFESAR AQUÍ MI DESORDENADO AMOR POR LA CONDESA KRYSTINA KRASINSKA

Quiero dar un vecino a la Sibila

Quiero decir: allí está Giorgio Fox

Quiero decir que ya estaba Martí

Quiero desaparecer y no morir

Quiero el poeta ser de almas heridas

Quiero escribir, mas yo no pienso nada

Quiero escribir —mi insuficiencia toco

Quiero escribir, pero me sale espuma

Quiero escribir voces. Que estamos

Quiero escribir, y el llanto no me deja

Quiero expresar mi angustia en versos que abolida

QUIERO HACER CONTIGO TODO LO QUE LA POESÍA AÚN NO HA ESCRITO

Quiero hacerte un poema

Quiero huir

Quiero morir

Quiero morir cuando decline el día

Quiero nombrar tu cuerpo, tu oscuridad, tu lumbre

QUIERO PINTAR LA LUNA

QUIERO PISAR

Quiero pulsar la lira temerario

Quiero que me cultives, hijo mío

Quiero que sepas

Quiero que sepas, aunque bien lo sabes

QUIERO QUEDARME

QUIERO SABER

Quiero saber de quién es mi pasado

Quiero saltar al agua para caer al cielo

Quiero seguir a ti, flor de las flores

Quiero subir a la playa

QUIERO... SUEÑO

Quiero tu nombre aquí

Quiero tu sangre joven, que es querer

Quiero una casa edificar

QUIERO UNA FLOR

Quiero una Tota, digo, a la hora del almuerzo

Quiero vivir cuando el amor muere

Quiero vivir los nombres

Quiero vivir para siempre

Quiero volver a la que un día

Quietas, dormidas están

Quieto

QUIETUD [Eliseo Diego]

QUIETUD [Pedro Salinas]

QUIETUD EN LA NOCHE

QUIMERA LUNAR

QUIMERAS

Quimérico a mi vera concertaba

QUINCE DE SEPTIEMBRE

QUINCE MONEDAS

Quinientos años más joven

Quinta Poesía Vertical. Número 4

Quinta Poesía Vertical. Número 7

Quinta Poesía Vertical. Número 11

Quinta Poesía Vertical. Número 16

Quinta Poesía Vertical. Número 18

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Quinta Poesía Vertical. Número 54

Quinta Poesía Vertical. Número 55

Quinta Poesía Vertical. Número 56

QUINTILLAS

QUINTO SONETO DEL CREPÚSCULO

QUIRINO

Quise, buscando un poco de pureza

Quise desenterrar mis lentos sueños

Quise despedirme más

Quise engañarte, ¡perdón!

Quise hacer dinero

Quise hospedarme solo en la casa de portada plateresca

Quise más de una vez, en mala hora

quise olvidarte / pero

Quise tocar el gozo primitivo

Quisiera amarlo todo, Señor

—Quisiera amarte, pero...

QUISIERA DECIR COMO ME LLAMO

Quisiera escribir cosas divertidas para ti

Quisiera esta tarde divina de octubre

Quisiera estar de acuerdo con la ley de la vida

Quisiera estar en otra parte

QUISIERA ESTAR SOLO EN EL SUR

Quisiera hacer estrofas

Quisiera, hermosa mía

Quisiera hoy ser feliz de buena gana

Quisiera que mi vida

Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras

Quisiera saber, madre, de San Marcos y el león

quisiera saber por qué

¡Quisiera ser viento!

Quisiera un canto

Quisiera verte muerta, lo quisiera

Quiso cantar, cantar

Quiso doblar sus paños

Quiso el buen Carpintero terminar un estante

Quiso el niño Cutufato

Quiso la fortuna de la prosa serme a

Quiso mostrarse la clemencia santa

Quítame el pan, si quieres

Quitar codicia, no añadir dinero

¡Quítenme aquesta puente que me mata

Quizá el silencio dura más allá de sí mismo

Quizá fue una hecatombe de esperanzas

Quizá me sucedo en mí mismo

Quizá mis lentos ojos no verán más el sur

Quizá nos quedemos fijados en un pensamiento, pensándolo para siempre

Quizá una vez en tu balcón sentada

QUIZÁS [José Ángel Buesa]

QUIZÁS [Julio Flórez]

Quizás, cuando me muera

Quizás estando sola, de noche, en tu aposento

Quizás olvidaremos, pues siempre hay que olvidar

Quizás pases con otro que te diga al oído

Quizás sólo nos falte

Quizás te diga un día que dejé de quererte

Quizás te diga un día que dejé de quererte

QUO VADIS