Llega a cantar lo que eres
Voy tras el poema extraño a toda forma de religión o fe.
Voy por trepidantes jardines de herejías
en resuello procaz de un cuerpo echado al viento.
Sobre las aguas voy; piso a Dios y en pasto
humedecido se transforma.
Voy hacia la estrella del Uno y sus orquestas,
empecé por el barro y la luz he de alcanzar.
Voy tras un poema que olvidó su pasado
y se levanta ebrio de ilusión y aventuras.
He sembrado mitos y más dudas sobre El Mito,
mas, mi verbo limpia el reverso de la luz
y de la sombra el fláccido tacto y el reposo.
Voy por el poema nacido un devenir,
flor de un alba quieta en la hondura del mar.
Voy tras las canciones de la inocencia impura,
la que corona el día con pechos entre labios y furia de amor,
la que hace arder los ídolos, ejércitos, leyendas.
La canción tan temida por numerosos hombres
y pájaros vencidos emigraron a su entono.
Voy por mis palabras al encuentro de tu canto,
el poema celebrante, el poema de un idioma liberado para sí.
Voy tras el poema que otro mundo ha de inventar.

José Mármol