anterior    aleatorio / random   autor / author   inicio / home   siguiente / next

                    INTERMEDIO
                    LA PAREJA

                              I

¡Oh, sí, mirad a la pareja inmóvil,
ahí en esa ventana de la ciudad pequeña.
Árboles, coches, ruedas, por esa plaza chiquita
giran tranquilamente cual noria confiada,
bendita noria pura que extrae un agua limpia
para todos los labios de esos niños que juegan
en la ciudad de niños, y siempre siguen jugando.

Amor en la ventana de la pareja joven.
Abajo juegan niños, juegan viejos, mujeres.
Juega el caballo lento de ese coche tranquilo.
Y juega el agua limpia que rueda hacia unos labios.

Unos hombres, apenas, se recortan, deshacen.
La pareja está amándose sobre el alféizar, ríe.
Nada se oye. Mudo su reír se dibuja
sobre un fondo purísimo de silencio absoluto.

                              II

Pero todo camina despacio, mudamente.
Todos hablan y dicen con silencio purísimo.
Los amantes, las madres, los dormidos, los duros:
todos hablan y gritan sobre un rumor de sueño.

¡Qué silencio de nunca sobre una nunca vivido!
Qué ademanes, qué besos, qué dolores, qué heridas
Todo un río que marcha callando entre las sombras.

Hombres, niños, espantos, en la ciudad pequeña,
en la ciudad inmensa, se despiertan, se agrupan,
nacen o duermen, yérguense, se asoman, se despiden.
Todos hieren o besan, o se azotan o enlazan.
O de pronto mudísimos se ignoran, van pasando.

Oh, la sombra en la noche piadosa que los calla,
que verazmente muda cubre las gentes—humo—,
que así los unifica con un beso en la frente
y a los niños arropa. Y, «hasta mañana». Y nunca.

                              III

Oh, sí, nunca. En la noche la ciudad diminuta
desnuda ofrece solo sus aristas iunares.
Vacía gira y gira, sin peso, entre las sombras.

Arriba están los cielos, una mente los lleva
tras un ceño confuso, doloroso y cansado.
Allí voltea la Idea del universo y solo
trasparece en los ojos con escasa vislumbre.
Una lágrima grande la contiene redonda
con un iris al borde, presta a rodar, volarse.
Pero allí retenida con su dolor insomne
en el ojo finito pervive aún un instante.

En la sombra sin dueño la cabeza ha girado.
Mira a un fondo vacío de pensamiento. Todas
las estrellas mentales en la lágrima existen.
Universo existido que un momento ha brillado
turbiamente, y ya rueda. Y se enjuga, evapora.

                              IV

La pareja en la sombra ríe y ríe. El alféizar.
Cristalino se escucha su reír sin suceso.
Sobre un fondo purísimo de silencio absoluto,
la pareja en la noche
aquí está o aquí estaba, o estará o aquí estuvo.

autógrafo

Vicente Aleixandre


subir   poema aleatorio   En un vasto dominio (1958-1962)   siguiente / next   anterior / previous
Cap. IV. Incorporación temporal