CONTINÚA LA SIGNIFICACIÓN DE SU AMOR CON LA HERMOSURA QUE LE CAUSA, REDUCIÉNDOLE A DOCTRINA PLATÓNICA

Lisis, por duplicado ardiente Sirio
Miras con guerra y muerte el alma mía,
Y en uno y otro Sol abres el día,
Influyendo en la luz dulce martirio.

Doctas Sirenas en veneno Tirio
Con tus labios pronuncian melodía,
Y en incendios de nieve hermosa y fría,
Adora primaveras mi delirio.

Amo y no espero, porque adoro amando;
Ni mancha al Amor puro mi deseo,
Que cortés vive y muere idolatrando.

Lo que conozco y no lo que poseo
Sigo, sin presumir méritos, cuando
Prefiero a lo que miro lo que creo.

autógrafo

Francisco de Quevedo y Villegas


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