|
A UNA DAMA TUERTA Y MUY HERMOSA Para agotar sus luces la hermosura
Imitáis, pues, aquella arquitectura
Si en un ojo no mas, que en vos es día,
Aun faltan a sus rayos corazones,
|
|
Erato. Musa IV. Soneto |
Incluido en Poemas escogidos. Francisco de Quevedo. Edición de José Manuel Blecua. Clásicos Castalia. Núm. 60


