anterior autor siguiente

        ICOD DE LOS VINOS

a José Díaz Martín

Fui un hidalgo de mis cepas.
Esta es toda mi prosapia.
Pechos tristes se ensancharon
al calor de mis entrañas
y algún corazón de hielo
ardió convertido en ascua.
Tal vez estuve presente
en pactos, guerras o alianzas,
pero hay cosas que es mejor
olvidar que recordarlas.
A nadie puse reparos
para beberme, palabra,
que si fui trago de reyes
también lo fui de piratas.
Vine a menos y emigré.
Con el azar a la espalda
y los cielos por montera
se desplegaron mis alas,
trabajando lejanías
que a mi solar me acercaban.
Y así, bregando horizontes,
rejuvenecí mi casa.
Ved mi Drago, soy yo mismo,
Icod con toda la barba.
Sus cicatrices no son
vejez ni tiempo que pasa;
son mis heridas, las vuestras,
que me salen a la cara.
Son mis penas, vuestras penas,
por los que en tierras extrañas
en vez de vino y ternura
fueron silencio y mortaja.
Creéis que el Drago se yergue
en el cepo de una plaza,
y que tocáis su raíces
y lo alzáis en la mirada.
Y no es cierto. Lo que veis
es la sombra que descansa
de ese árbol que se ausenta
para adentrarse en el alma
de todos los que partieron
con su hatillo de esperanzas.
Ellos lo sienten más joven,
lo viven desde su infancia,
y entre su tronco y los brazos
que desnudan las distancias
no hay mares de oscuridad
ni prohibitivas vallas,
que al querer no necesita
de pasaportes ni aduanas.
Mis barrios son el retorno
de aquellas nómadas ansias,
la sortija del prodigio,
el collar en que se engastan
la alegría del panal
y el bordón de la guitarra.
Los soles de los sudores
y las lunas de las lágrimas
en lo que miráis crecer.
—¡tan verdes!— de la ventana.
Y mis viñedos exhiben
altos peinados de gala
como si los que aderezan
estos copetes de ramas
fuesen, más que agricultores,
peluqueros de esmeraldas.
Y estas manos que me miman
son las que escribieron cartas
con los rasgos de sarmientos
empapados de nostalgia.
Y si hoy es la sonrisa
quien da expresión a mi cara
es porque al rostro de América
emigré para encontrarla.

autógrafo

Pedro García Cabrera


subir volver Vuelta a la isla (1968)   siguiente anterior
aumentar tamaño letra reducir tamaño letra poema aleatorio