Bartolomé Leonardo de Argensola (1561-1634)



Menú de poemas por TÍTULO y primer verso



Luis de Góngora autores / authors Lope de Vega




A CALATAYUD

A DIOS OMNIPOTENTE

A DON MARTÍN DE BOLEA Y CASTRO

A FELIPE CUARTO

A FELIPE IV

A LA FUENTE LLAMADA DE GARCILASO

A LA MAÑANA DE LA RESURRECCIÓN

A LA PASIÓN DE CRISTO

A LA VIDA QUIETA Y LIBRE

A LICE

A UN AMIGO

A UN CABALLERO

A UN CABALLERO Y UNA DAMA QUE SE CRIABAN JUNTOS DESDE NIÑOS Y SIENDO MAYORES DE EDAD PERSEVERARON EN LA MISMA CONVERSACIÓN

A UN LETRADO

A UN PRIVADO

A UNA DAMA QUE DESDEÑABA UN PAJE SUYO

A UNA MUJER QUE SE AFEITABA Y ESTABA HERMOSA

AL LIBRO DE LAS FUNDACIONES DE SANTA TERESA DE JESÚS

AL VELO DE DOÑA JERÓNIMA LÓPEZ

Aunque el bélico pecho y animoso

Aunque Ovidio te dé más documentos

Bien probáis que quien se humilla

Bílbilis, aunque el Dios que nació en Delos

¿Cómo podrá premiar el bajo suelo

Corneja que vestiste ajenas plumas

Cuando a su dulce olvido me convida

Cuando una liebre me envías

Dido infeliz, no bien eres

«Dime, Padre común, pues eres justo

DÍSTICO DE AUSONIO

En la edad de oro, aunque hubo afectos tiernos

EPIGRAMAS

Filis, naturaleza

Firmio, en tu edad ningún peligro hay leve

Gala, no alegues a Platón o alega

Hermosura perfecta no consiste

HOMBRE

Hombre, si esa unión divides

Hoy el nefando autor del color bayo

Hoy, por piedad de su Hacedor, le ofrecen

Hoy que amontona fiestas y alegrías

LA PERFECTA HERMOSURA

Lice es aquella; llega, Fausto, y mira

Lo que merece nombre de esperanza

Mi afecto, Amor, me acometió con brío

Ni soles, oh, tahúr, lunas ni auroras

Oh tú, que en las sublimes aulas de oro

Pasajero, a la gran fuente

Porque hoy llegó a sus términos la ira

Pródiga de nariz, de ojos avara

Pues tú con tanta propiedad desdeñas

Qué mucho que en tus lámparas, oh Vesta

Quiera el primer autor que se eternice

Rendida la cerviz al sacrificio

Señor, que miras de tu excelsa cumbre

Si amada quieres ser, Lícoris, ama;

Si es cosa cierta, señor

Si nunca Baco y siempre fuente viva

Si os ha de valer a vos

Si un afecto, Señor, puedo ofrecerte

Si vos pretendéis que venga

SONETO A MADRID

Viéndose en un fiel cristal

Volverse han muchos a labranzas toscas

Yo os quiero confesar, don Juan, primero