Luis Gonzaga Urbina (1864-1934)



Menú de poemas por TÍTULO y primer verso



José María Rivas Groot autores / authors Miguel de Unamuno y Jugo




A ERIGONE

A SOLAS

A THAIS

¡ALELUYA!

¡Aleluya, aleluya

ANTÍFONA

ASÍ FUE

¡AVE CÉSAR!

Beso tus ojos tristes como suele

Bien está: me río

Blanca como esta noche no he visto cosa alguna

Como al fondo del mar baja

Como en el fondo de la vieja gruta

CONFESIÓN

Deja que llegue a ti, deja que ahonde

Deja que me refugie en el ensueño

Déjame amar tus claros ojos. Tienen

Del raído jergón en que yacía

DESOLACIÓN

—Dolor: ¡qué callado vienes!

DONES

El cielo y yo quedamos frente a frente

EL MADRIGAL DEL BESO

El ruiseñor cantaba. La noche era divina

EN EL CIELO

En la memoria de la impaciente idea

EN MEMORIA DE MI PERRO "BAUDELAIRE"

En mi angustia, callada y escondida

Entra, rayo de luna, bien venido

Era un cautivo beso enamorado

Ha de venir. Vendrá

Ha muerto ya la pasión loca

HECHICERA

Herido voy, herido; no me alienta

HUMORISMOS TRISTES

LA AGONÍA BLANCA

LA BALADA DE LA VUELTA DEL JUGLAR

LA CONFIDENCIA

LA HERIDA

LA VISITA

Lo sentí; no fue una

LUBRICA NOX

MADRIGAL EFUSIVO

MADRIGAL ROMÁNTICO

MAÑANA DE SOL

MARIPOSAS DE ENERO

Más, apóyate más, que sienta el peso

METAMORFOSIS

Mi padre fue muy bueno: me donó su alegría

Mientras tocan Chopin el buen maestro

Miré, airado, tus ojos, cual mira agua un sediento

No sentí cuando entraste; estaba oscuro

NOCTURNO SENSUAL

NUESTRAS VIDAS SON LOS RÍOS

Palpitan como alas de pájaros en fuga

PERLAS

¡Pobre galleguito, rubio y candoroso

Por la calle solitaria

Por las áureas estrías de tus ojos

PUESTA DE SOL

PUESTA DE SOL

¿Qué si me duele? Un poco; te confieso

REDENCIÓN

Te quiero porque en tu alma vive el germen

Topacios y amatistas, zafiros y esmeraldas

ÚLTIMA PUESTA DE SOL

Un día de invierno gris y opaco. Tienen

VESPERINA III

VIEJA LÁGRIMA

Y fueron de la tarde las claras agonías

Ya está; no tengas miedo de mi pena

Yo estaba entre tus brazos. y repentinamente

Yo soy muy pobre, pero un tesoro

Yo tenía una sola ilusión: era un manso