Jaime Sabines (1926-1999)

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MENÚ DE POEMAS por TÍTULO y primer verso

A caballo, Tarumba

A estas horas, aquí

A la casa del día entran gentes y cosas

A medianoche

Acabo de desenterrar a mi madre

ADÁN Y EVA

Ah, tú, guardadora del mundo

Ahora puedo hacer llover

Al pie de tu cadáver sólo llora tu hija

Aleluya

Algo sobre la muerte del mayor Sabines

Amanece la sangre doliéndome

Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi

Amaneció sin ella

Amor mío, mi amor, amor hallado

Apenas mayordomo de mis penas

Autonecrología V

Autonecrología VI

Ay, Tarumba, tú ya conoces el deseo

Ayer estuve observando

Bajo mis manos crece

Boca de llanto, me llaman

Cada amanecer doy las gracias

Canciones del pozo sin agua (5)

Canonicemos a Las Putas

Cantemos al dinero

CARTA A JORGE

CASIDA DE LA TENTADORA

Codiciada, prohibida

Como ahora no hay maestros

COMO PÁJAROS PERDIDOS

Con el calor han reventado las moscas

Con la flor del domingo

Con los nervios saliéndome del cuerpo como hilachas

Con qué gusto veías los nuevos utensilios de cocina

Confiaremos en la mala memoria de la gente

Crece difícilmente, pero crece

Creíste que podrías burlar a tu destino

Creo que estuvo en la tierra algunos años

Cuál es la diferencia entre los dos o tres días de la mosca

Cuando estuve en el mar era marino

Cuando tengas ganas de morirte

Cuba 65

Dame la mano, o cógete del brazo

De las nueve de la noche en adelante

Debe ser algo distinto

Debí haberte encontrado

Déjame reposar

Del mar, también del mar

Dentro de poco vas a ofrecer estas páginas

Derribé la pared más oculta de tu alma

Después de leer tantas páginas

Después de todo —pero después de todo—

Dice Julito que este soldadito de plomo

Dice Rubén que quiere la eternidad

Digo que no puede decirse el amor

DOÑA LUZ

Duérmete, mi niño, con calentura

El crimen está allí

El día

El infame despertador, estrellado sobre la pared

El mar se mide por olas

El mediodía en la calle, atropellando ángeles

EL PEATÓN

El piquete de una mariposa es más peligroso

El ratón se quejaba en su agujero

El secreto de Dios

El tronco estaba ardiendo cuando se fue la lluvia

En el capullo de tu ausencia crece mi corazón

En el estadio de la ciudad

En este pueblo, Tarumba

En la fotografía conserva para siempre el mismo rostro

En la orilla del aire

En la sombra estaban sus ojos

En la tarde quieta las sombras de los árboles juegan a esconderse

En las planchas de la Delegación están los cadáveres

En los ojos abiertos de los muertos

En qué callejón

ENTRESUELO

Es la sombra del agua

Es muy raro también que yo tuviese una madre

Es necesario detenerse frente al mar

Es que hacemos las cosas

Es un mal sueño largo

Es una enorme piedra negra

Ésa es su ventana

Espero curarme de ti

Esta mañana imaginé mi muerte

Esta noche vamos a gozar

Estábamos en el paraíso

Estoy cansado, profundamente cansado hasta los huesos

Estoy harto de la palabra revolución

Estoy harto de los poetas y de las quinceañeras

Estoy metido en política otra vez

Eva ya no está

Fue sepultada en la misma fosa que mi padre

Habría que lavar no sólo el piso; la memoria

Hace tres días salió Adán y no ha vuelto

Haciéndose su casa, Cuba

Hambre y sed de justicia

Has visto como crecen las plantas

¿Hasta dónde entra el campo a la ciudad, de noche?

Hay dos clases de poetas modernos

Hay un modo de que me hagas completamente feliz

He aquí que estamos reunidos

He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo

He repartido mi vida inútilmente entre el amor y el deseo

Hermano

HORAL

Igual que la noche de la embriaguez

Julito

La canción no es el canto

La casa me protege del frío nocturno

La cojita está embarazada

La hermana Rosa

La juventud es el tema

LA LUNA

La luna se puede tomar a cucharadas

La mujer gorda, Tarumba

La música de Bach mueve cortinas

La noche que fue ayer fue de la magia

La policía irrumpió en la casa

La primera lluvia del año moja las calles

La procesión del entierro

La tarde de domingo es quieta

Lento, amargo animal

Lloverás en el tiempo de lluvia

LOS AMOROSOS

Los días inútiles

Los he visto en el cine

Madre generosa

Mamá, tengo la barriga llena de hambre

Me acostumbré a guardarte, a llevarte lo mismo

Me alegro de que el sol haya salido

Me dicen que debo hacer ejercicio para adelgazar

Me doy cuenta de que me faltas

Me duele el cuerpo

Me dueles

ME ENCANTA DIOS

Me gustó que lloraras

Me preocupa el televisor

Me tienes en tus manos

Mi corazón emprende

Mi madre sola, en su vejez hundida

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos

Mientras los niños crecen y las horas nos hablan

Mira, ésta es nuestra casa

Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar

MISS X

Miss X, sí, la menuda Miss Equis

Morir es retirarse, hacerse a un lado

Nadie sabe el número exacto de los muertos

Niña muerte, descansa

No digamos la palabra del canto

No es nada de tu cuerpo

No es que muera de amor, muero de ti

No hay más. Sólo mujer para alegrarnos

No podrás morir

No quiero convencer a nadie de nada

No quiero paz, no hay paz

No sé, a estas alturas, cómo decir las cosas que suceden

No se ha roto ese vaso en que bebiste

¿Nocturno?

Ocurre que la realidad

Oigo palomas en el tejado del vecino

Otra carta

Padre mío, señor mío, hermano mío

Para hacer funcionar a las estrellas

Papá por treinta o por cuarenta años

Paréntesis (2)

Pensándolo bien

Pequeña del amor, tú no lo sabes

Pétalos quemados

Por el ojo de la llave

¡Qué costumbre tan salvaje

Qué es el canto de los pájaros, Adán

Qué fresca es la sombra del plátano

¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla

¡Qué risueño contacto el de tus ojos

¿Quién es Fidel?, me dicen

Quiero apoyar mi cabeza

Quiero decir que ya estaba Martí

Quiero hacerte un poema

Quiero una Tota, digo, a la hora del almuerzo

Quise hacer dinero

Recado a Rosario Castellanos

Recién parido en el lecho de la muerte

Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas

Se ha vuelto llanto este dolor ahora

Se puso a desprender, una tras otra las capas de la cebolla

Se tiró a bucear en lo profundo del lago

¿Será posible que abras los ojos y nos veas

Si hubiera de morir

Si sobrevives

Si te despiertas a las dos

Si tú me lo permites, doña Luz

Siempre estás a mi lado y yo te lo agradezco

Siete caídas sufrió el elote de mi mano

Sigue el mundo su paso, rueda el tiempo

SIGUE LA MUERTE

Sísifo

Sitio de amor, lugar en que he vivido

Sólo una tonta podía dedicar su vida a la

SOY MI CUERPO

Tarumba

Te desnudas igual que si estuvieras sola

Te dicen descuidado

Te enterramos ayer

Te fuiste no sé a dónde

TE QUIERO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA...

Te quiero porque tienes las partes de la mujer

Tengo hambre

TÍA CHOFI

Tlaltelolco 68

Todas las voces sepultadas

Todo esto es un cuento, lo sabemos

Todo me lo has dado, Señor

Todos te desean pero ninguno te ama

Trato de escribir en la oscuridad tu nombre

Tú conoces la casa, el pequeño jardín

Tu cuerpo está a mi lado

Tú eres mi marido y yo soy tu mujer

TU NOMBRE

Tú tienes lo que busco

Un año o dos o tres

Un día, en Banagüises, una pequeña aldea

Un ropero, un espejo, una silla

Uno es el hombre

Vamos a guardar este día

Vamos a hablar del Príncipe Cáncer

Vas a morir tres horas

Voló desde su vida apacible hacia la luz

Yo no lo sé de cierto, pero supongo

Yo voy con las hormigas