José Ángel Buesa (1910-1982)

Miguel Hernández Luis Rosales autores inicio título y primer verso enlaces audio traducciones Foto biografía wikipedia Poemas obras nuevo selección poemas buscar autores siglo XXI tienda
MENÚ DE POEMAS (por TÍTULO y primer verso)

A los pies de tu cama, como un perro

A UNA LÁGRIMA

Acaso está lloviendo también en tu ventana

ACUÉRDATE DE MÍ

Ah, sí, ya abrí mi casa

Ahora que ya te fuiste, te diré que te quiero

ALA Y RAÍZ

Ala y raíz: la eternidad es eso

Allí estaba el Silencio, de rodillas

Alza la mano y siembra, con un gesto impaciente

Ama tu verso, y ama sabiamente tu vida

Amar —nadie lo ignora— viene a ser como un juego

Amigo: Sé que existes, pero ignoro tu nombre

Amo esta calle, y amo sus tristes casas

AMOR PROHIBIDO

AMOR TARDÍO

Amor y primavera

ANIVERSARIO

Aquel amor que se nos fuera

Aquí, desde este muro

Aquí, solo en la noche, ya es posible la muerte

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca

Árbol ya largamente florecido

Arquero de la noche, con un gesto arrogante

ARTE POÉTICA

Así como un verdor en el desierto

Así estás todavía de pie bajo la lluvia

Así, verte de lejos, definitivamente

Aún alegran tu calle los viejos mediodías

BALADA DE LA ALAMEDA

BALADA DEL LOCO AMOR

BALADA DEL MAL AMOR

BRINDIS

Buen árbol que perdiste bruscamente los dones

Buena suerte, muchacha. Lucirás muy bonita

CANCIÓN A LA MUJER LEJANA

CANCIÓN AL OLVIDO

CANCIÓN COTIDIANA

CANCIÓN DE LA BÚSQUEDA

CANCIÓN DE LA ESPERA

CANCIÓN DE LA LLUVIA

CANCIÓN DE LA NOCHE SOLA

CANCIÓN DE LOS AMANTES

CANCIÓN DE LOS REMOS

CANCIÓN DE UN SUEÑO

CANCIÓN DEL AMOR LEJANO

CANCIÓN DEL AMOR PROHIBIDO

CANCIÓN DEL AMOR QUE PASA

CANCIÓN DEL ANDÉN

CANCION DEL TRANSEÚNTE

CANCIÓN DEL VIAJE

CANCIÓN NOCTURNA

CANCIÓN PARA LA ESPOSA AJENA

CANZONETTA

CANZONETTA II

CARTA A USTED

CARTA SIN FECHA

CELOS

Como el clavel del patio estaba seco

Como quien boga contra la corriente

Como tantas cosas lejanas

CON LA SIMPLE PALABRA

Con la simple palabra de hablar todos los días

CORAZÓN EN LA NOCHE

Cuando vengan las sombras del olvido

CUARTETOS DEL TRANSEÚNTE

De aquella extraña noche que no fue tuya y mía

DE MUERTE EN FLOR

Decir adiós... La vida es eso

Déjame ser tu espejo... te supliqué aquel día

Dejé mi copa en el brocal maldito

DESAFÍO AL OTOÑO

Desde este mismo instante seremos dos extraños

Di que mi amor ha muerto de una forma habitual

Dios no lo sabe, pero yo estoy triste

DISCRETO AMOR

Donde quiera en las noches se abrirá una ventana

DÚO DE AMOR

El agua del río pasaba indolente

EL AMIGO

EL ÁRBOL VIEJO

EL ARQUERO

El beodo narraba dificultosamente

EL CLAVEL SECO

EL EXTRANJERO

EL FALSO AMOR

EL GRAN AMOR

EL HIJO DEL SUEÑO

EL NOMBRE OLVIDADO

EL PEQUEÑO DOLOR

EL POEMA DE LA CULPA

EL POZO SECO

EL RESUCITADO

ELEGÍA

ELEGÍA LAMENTABLE

ELEGÍA NOCTURNA

ELEGÍA PARA TI Y PARA MÍ

ELEGÍA POR NOSOTROS

ELEGÍA IV

Ella no fue, entre todas, la más bella

En el áureo esplendor de la mañana

En el hondo silencio de la noche serena

En el recogimiento de la tarde que muere

En el tronco de un árbol voy a grabar tu nombre

En ti recuerdo una mujer lejana

Entre el ramaje en flor del limonero

Entre todos mis libros, es éste el que prefiero

ENVÍO

EPÍLOGO

Era bella, muy bella. No fue mía

Era el silencio miel sobre seda

Era mi amiga, pero yo la amaba

Era un vetusto templo de ennegrecidos muros

Érase un verde bosque de eterna primavera

Erguida en tu silencio y en tu orgullo

«Esa mujer que yo he de amar un día

Espero tu sonrisa y espero tu fragancia

Está bien, vas con otro, y me apeno y sonrío

Esta noche estoy solo, es primavera, y llueve

Esta noche pasaste por mi camino

Esta vieja canción que oí contigo

Este domingo triste pienso en ti dulcemente

Estoy aquí, contigo. Y pienso en ti, a tu sombra

Fue breve aquella noche. Fue breve, pero bella

Fue mía una noche. Llegó de repente

Golondrina del alba sombría

Gota del mar donde en naufragio lento

He aquí dos rosas frescas, mojadas de rocío

Hora de soledad y de melancolía

Hoy hace un año, justamente un año

Íbamos en la noche con tu sueno y el mío

INESPERADAMENTE

Inesperadamente tu amor llega a mi vida

LA ABEJA

LA COPA DE DIAMANTE

LA DAMA DE LA ROSA

LA DAMA DE LAS PERLAS

LA DAMA DEL ESPEJO

LA ENREDADERA

LA FUGA INFINITA

LA LÁMPARA

LA MUJER SIN NOMBRE

La nieta del mendigo suspira amargamente

LA RAMA ROTA

LA SED INSACIABLE

La vi pasar con otro... Su semblante

La vida pasa; la vida rueda...

LAMENTACIONES DE OTOÑO

LAS DOS MUÑECAS

Las olas vienen

Las riendas de mi vida las sujetan tus manos

Leyendo un libro, un día, de repente

LIED

Llamarada de ayer, ceniza ahora

LLUVIA FINAL

LOS OTROS

Los que vieron la dama luciendo aquella rosa

MADRIGAL DE LA AUSENCIA

MADRIGAL DE LA LLUVIA DE ABRIL

MADRIGAL TRISTE

Mañana será nunca para todos los días

Me llegabas en la brisa y en la espuma

Me llegas en la brisa y en la espuma

Me verás sonreír, amiga mía

Mejor no quiero verte

Melancólicamente, en tu faz contraída

Mi corazón no sabe lo que espera

Mi corazón se queda aunque mi amor se vaya

Mi corazón se siente satisfecho

Mi corazón, un día, tuvo un ansia suprema

Mi dolor es pequeño

Mi viejo corazón toca a una puerta

MÍA

Mira esa lenta nube, mira esa flor lozana

"Mirad: Un extranjero..." Yo los reconocía

MONÓLOGO DE CASANOVA

Morir de muerte en flor toda la vida

Muchacha de una noche de viento y hojas secas

MUCHACHA SIN AMOR

Mujer: pues sobre todo lo infranqueable y lo triste

Mujer soñada: Ya tú eres mía

Nadie conoce mi amor secreto

Nadie vino a esperarme

No envidiéis mi alegría, mi salud ni mi canto

No era amor. Fue otra cosa

No hace falta que llueva como llueve este día

No, nada llega tarde, porque todas las cosas

No, no despiertes jamás para vivir tu sueño

No, nunca fue lo oscuro tan oscuro

¡No! Nunca fue mi mano más lenta que en la hora

NOCTURNO VI

NOCTURNO VII

NOCTURNO VIII

Nuestro amor ya es inútil como un mástil sin lona

OASIS

ÓRBITA

Os digo que estas cosas no pueden decirse de otro modo

OTOÑO Y JARDÍN

Otra vez, esta noche, vi tu mano en la mía

Otra vez tus caminos me llevan hacia el alba

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste

PEQUEÑA CANCIÓN

PEQUEÑA CANCIÓN

POEMA

POEMA CREPUSCULAR

POEMA DE LA CULPA

POEMA DE LA DESPEDIDA

POEMA DE LA DESPOSADA

POEMA DE LA DUDA

POEMA DE LA ESPERA

POEMA DE LAS COSAS

POEMA DE LOS BESOS

POEMA DE UNA CALLE

POEMA DEL AMOR AJENO

POEMA DEL AMOR IMPOSIBLE

POEMA DEL AMOR PEQUEÑO

POEMA DEL ÁRBOL

POEMA DEL DESENCANTO

POEMA DEL DOLOR INDOMINADO

POEMA DEL DOMINGO TRISTE

POEMA DEL ESPEJO

POEMA DEL ÉXTASIS

POEMA DEL FRACASO

POEMA DEL LIBRO

POEMA DEL MAL AMOR

POEMA DEL OLVIDO

POEMA DEL PECADO

POEMA DEL POEMA

POEMA DEL PUERTO

POEMA DEL REGRESO

POEMA DEL RENUNCIAMIENTO

POEMA DEL RÍO

POEMA DEL SECRETO

POEMA FINAL POR NOSOTROS

POEMA NOCTURNO

POEMA PARA EL CREPÚSCULO

POEMA PARA OLVIDARTE

POEMA VULGAR

POEMAS EN LA ARENA

Por ti escribo estos versos, aunque no sé quién eres

Por un agua de hastío voy moviendo estos remos

Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo

Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía

¡Qué clara la mañana! ¡qué fresco y delicioso

Qué dulce, si lloviera de repente

Qué lástima, muchacha

Quién nos hubiera dicho que todo acabaría

Quizás estando sola, de noche, en tu aposento

Quizás olvidaremos, pues siempre hay que olvidar

Quizás pases con otro que te diga al oído

Quizás te diga un día que dejé de quererte

RECAPITULACIÓN

Recuerdo un pueblo triste y una noche de frío

RESPUESTA AL POEMA DE LA CULPA (EL OTRO)

RESPUESTA AL POEMA DE LA CULPA (ELLA)

ROSA DEL OTOÑO

SE DEJA DE QUERER

Se deja de querer, y no se sabe

Se fue mi niñez

SEGUNDO POEMA DE LA DESPEDIDA

SEGUNDO POEMA DE LA ESPERA

SEGUNDO POEMA DEL RÍO

SEMBRAR

Señor, yo no soy digna siquiera de rogarte

Señor, yo soy el otro que también la quería

Señora: Es el crepúsculo. No importa si un retoño

Señora; según dicen, ya tiene usted otro amante

SÍMIL DE ÁRBOL

SÍMIL DEL VIENTO

Sobre el vasto silencio se proyectó mi grito

Sólo tú y yo sabemos lo que ignora la gente

SONETO

SONETO ADOLESCENTE

SONETO CON SED

SONETO (De Eugenio Castro)

SONETO (De Félix Arvers)

SONETO (De Guillermo de Almeida)

SONETO (De Luis de Camões)

SONETO DEL AHORCADO

SONETO DEL CAMINANTE

SONETO DEL TIEMPO

SONETO EN LA ALCOBA

SONETO LLOVIENDO

SONETO PARA LA LLUVIA

SONETO PARA UN REPROCHE

SONETO I

SONETO II

Sonríe, jardinera, si en el surco te inclinas

SOÑAR

Soñar es ver la vida de otro modo

Tal vez guardes mi libro en alguna gaveta

Tal vez por un capricho más triste que galante

Tardíamente, en el jardín sombrío

Te acordarás un día de aquel amante extraño

Te contaré la historia del bergantín sombrío

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía

Te encontré en la mitad de mi camino

Te envidio, hombre que pasas en el atardecer

Te miraba acostada con mis ojos de bueno

Te sentí, como el viento, cuando pasabas ya

TERCER POEMA DE LA DESPEDIDA

TERCER POEMA DEL RÍO

Todavía te busco, mujer que busco en vano

Triste es saber que nuestra vida es sólo

Tu amor llegó calladamente

Tu boca jugosa y fragante

Tu indiferencia aumenta mi deseo

ÚLTIMO AMOR

ÚLTIMO POEMA

Un amor que pregunta, si es virtud o es pecado

Un gran amor, un gran amor lejano

Un hijo... ¿Tú sabes, tú sientes qué es eso?

Una ventana abierta. La lluvia. Y un lejano recuerdo

Únicamente el río conoce tu secreto

—«Vamos, que se hace tarde...»— me dijiste

VARIANTE DE UNA CANCIÓN ANTIGUA

Vengo de tu jardín de altos aromas

Vengo del fondo oscuro de una noche implacable

Vete como quien llega, pero vete

Viejo lobo de mar, de sed sorda y violenta

Viendo pasar las nubes fue pasando la vida

Voy andando en el tiempo de otro día

Y ante mi abrazo te sentí rendida

Y comenzamos juntos un viaje hacia la aurora

Ya era muy viejecita... Y un año y otro año

Ya no sé bien el sitio ni la hora

Ya sólo eres aquella

Ya todos la olvidaron. Ahora sí que se ha ido

Yo andaba entre la sombra

Yo he visto perlas claras de inimitable encanto

Yo he vivido mi vida: si fue larga o fue corta

Yo la amé, y era de otro, que también la quería

Yo la vi anoche ardiendo en su tamaño

Yo no sé si tú esperas todavía

Yo sé que tú eres de otro. Y, a pesar de eso, espero

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida

Yo soy como un viajero que no duerme